Hugo Amanque Chaiñadiciembre 9, 202118min188

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¿Qué lecciones nos ha dejado la fracasada vacancia contra el presidente Castillo?

piter jefe

Imagen: Prensa Regional

La fracasada vacancia por incapacidad moral que impulsó la derecha parlamentaria, nos ha dejado múltiples lecciones que conviene analizar. Una primera lección, es que la extrema derecha peruana fue derrotada en forma humillante, ya que sólo obtuvo 46 votos de respaldo para vacar a Castillo, mientras que 76 votaron en contra.  Este resultado confirmaría que la extrema derecha no tiene futuro en el país si continúan con esos líderes de papel y de escritorio, que creen que Lima es el Perú, desdeñando y menospreciando a las provincias del interior del país. No creo que a la extrema derecha lo anima su afán moralizador, ni el respeto a la Constitución, sino evitar que Castillo acelere las reformas constitucionales que prometió en campaña, para evitar perder los privilegios que tiene la actual Carta Magna redactada a favor de los grupos económicos y transnacionales que son las que indirectamente financian sus campañas electorales y depredan nuestros recursos naturales que es de todos los peruanos.

La votación final de la fracasada moción de vacancia, ratifica la ubicación ideológica de la partidocracia parlamentaria de la extrema derecha formada por los talibanes del mercantilismo en el país. Entre ellos, Renovación Nacional y el impresentable deudor del estado como “Porky” Aliaga que pretende presentarse como moralizador. Fuerza Popular, que tiene como jefa política a la líder de una “presunta organización criminal” como sostiene la fiscalía, como Keiko Fujimori, quien incumplió su promesa de campaña electoral de respetar los resultados de las elecciones 2021. Asimismo, de Hernando de Soto, de Avanza País, que en las últimas décadas se presentó como economista internacional, pero no refirió que fue asesor de dictadores en el mundo pretendiendo presentarse ante el electorado peruano como un “demócrata” para la elite mundial.

Estos pseudo partidos en el debate de la vacancia presidencial, se han auto desnudado ante el país. Sus voceros parlamentarios en el debate por la vacancia, hablaron a nombre de la vieja elite parasitaria y mercantilista que critica al Estado y los errores de los gobernantes de turno. Pero si los presidentes le son útiles y pragmáticos y se someten a sus caprichos, los dejan gobernar, aunque sean inmorales y corruptos, con tal que no toquen la “sacrosanta” Constitución del 1993 del hipercorrupto Fujimori, sentenciado por el poder judicial.

Otro error que cometieron los líderes de papel de la derecha política en el proceso de vacancia presidencial, es que no concurrieron a dialogar con el presidente Castillo a Palacio de Gobierno, poniendo en evidencia su intolerancia e intransigencia, impropio de demócratas civilizados, poniendo en evidencia su inmadurez política, olvidándose de la famosa frase del notable político aprista, Ramiro Prialé, quien sostuvo en la década del ochenta del siglo XX, que “dialogar no es pactar”, cuando los partidos y sus líderes tienen la obligación de dialogar sobre temas de interés público.

Considero que ninguno de los lideres mencionados de la extrema derecha actual, no tiene méritos, ni honores, ni trayectoria para conducir el Estado peruano, ya que tienen rabo de paja, por lo que los niños y jóvenes que abrazan ideales liberales o neoliberales contrarios al mercantilismo, podrían tener opción a futuro si destierran a estos dinosaurios de la extrema derecha peruana que creen que el Perú es su hacienda donde solo ellos pueden manejar la política y economía peruana. Ellos y sus corifeos, consideran gobierno democrático si gana un partido político que abrazan ideas neoliberales y mercantilistas, pero consideran gobierno “antidemocrático y comunista” si gana las elecciones un partido progresista con votos del pueblo pobre y excluido, como se ha demostrado en la última campaña electoral y en los primeros 120 días del gobierno de Castillo.

La segunda conclusión, es que la izquierda parlamentaria, conformada por Perú Libre y Juntos por el Perú, habrían dialogado con sus pares para convencerlos que la vacancia contra Castillo era poner al país al borde del abismo, lo que generaría un rechazo no sólo contra las bancadas promotoras de la derecha como Renovación Nacional, Fuerza Popular y Avanza País, sino contra las 10 bancadas parlamentarias del actual poder legislativo. Habrían convencido a sus colegas que no solo estaba el juego el destino del poder ejecutivo, sino también la estabilidad del poder legislativo, ya que el pueblo podría reaccionar saliendo a las calles a protestar y en plazas públicas, si se concretaba la vacancia de Castillo. Eso no quiere decir que los partidos de izquierda le han extendido un cheque en blanco para que Castillo gobierne de espaldas del partido de gobierno y sus aliados. Hoy más que nunca, Castillo se habrá dado cuenta del apoyo indispensable de los votos de Perú Libre para mantenerse en el poder ejecutivo. Falta saber si en las próximas semanas ese respaldo de votos para evitar la vacancia, se traduce en una agencia de empleos en los cargos más importantes del aparato estatal, lo que podría profundizar la crisis en el poder ejecutivo, para beneplácito de la extrema derecha que está con la “sangre en el ojo”, desde que perdió las elecciones 2021 en primera y segunda vuelta.

En tercer lugar, los partidos de centro derecha, jugaron un rol gravitante ya que le han dado un respiro y segundo aire al gobierno de Perú Libre. Pese a los innumerables errores, inmadurez política y falta de dialogo del presidente Castillo con la prensa nacional en la conducción del gobierno nacional, el inquilino de palacio de gobierno tuvo el tino de invitar a Palacio a los líderes políticos y los resultados fueron que algunos de ellos influyeron decisivamente en sus bancadas parlamentarias para evitar la vacancia y dar un salto al vacío de imprevisibles consecuencias, especialmente a los sectores sociales más vulnerables.  Acción Popular, Alianza para el Progreso, Somos Perú, Podemos Perú y el Partido Morado, con los votos de sus legisladores en el parlamento, en términos boxísticos, salvaron con la campana a Castillo. Se presume que lo hicieron por convicción democrática y evitar que el país caiga en una inestabilidad política y económica, aunque tal vez haya sido producto de un acuerdo político de cogobierno que más adelante se confirmará o negará.

En cuarto lugar, la fracasada vacancia contra Castillo, puso en evidencia que, si un gobernante no tiene el respaldo de un partido político que lo respalde en el Congreso y ante la opinión pública, siempre fracasa. Eso se demostró cuando Pedro Pablo Kuscynky y Martin Vizcarra, fueron obligados a renunciar ante la inminente vacancia contra el primero que posteriormente renunció a su cargo, cuando al segundo lo vacaron por amplia mayoría, ya que la bancada parlamentaria de PPK en el parlamento anterior, eran “cuatro gatos” que no tenían peso político ni prestigio para defender a esos ex presidentes por mentir descaradamente a los peruanos. A Kuscynky cuando dijo que no asesoró a empresas ligadas a Odebrecht y a Vizcarra, por ordenar contratar ilegalmente a Richard Swing y negar que se vacunó contra el Covid 19. Perú Libre y los votos de sus 37 congresistas, fueron decisivos para salvar de la vacancia a Castillo, de allí la importancia de contar con un partido político con bloque parlamentario propio.

En quinto lugar, la prensa concentrada en Lima, salvo pocas excepciones, confirmó lo que la mayoría de población tiene de ellos. Son apéndices y peones del poder económico y político de donde provienen sus ingresos económicos y por esas razones, los defienden abierta y descaradamente. Los empresarios de los grandes medios de comunicación confunden su libertad de empresa, con la libertad de expresión y pretenden vendernos la idea que ellos, defienden los intereses de la población.

Ni a Garcia, ni Toledo, ni Humala, ni Kuscynky, ni Vizcarra ni a Sagasti, los medios de la concentración mediatica les investigaron de donde provenían sus ministros, siendo la mayoría de ellos de empresas privadas en las famosas “puertas giratorias”. No investigaron ni denunciaron si algún ministro tenia investigación fiscal, investigación policial, ni indagaron si estos ex presidentes recibían en sus domicilios a empresarios con intereses mercantilistas que posteriormente terminaron en jugosos contratos millonarios, como lo han hecho en las últimas semanas contra el presidente chotano Pedro Castillo.

El caso más escandaloso de lobby empresarial descarado, fue de Alan Garcia, cuando recibió en palacio de gobierno a Odebrecht y sus funcionarios. Allí a la prensa concentrada limeña, no le dio “asco, ni vergüenza ni repugnancia” ni se “arañaron” que el primer mandatario de la nación, cual marketista, “rifara” el país a los grupos económicos y transnacionales. Los medios de comunicación y los periodistas tienen que ser totalmente independientes del poder económico, político e ideológico si pretenden mantener su prestigio y credibilidad ante la opinión pública, ya que es su mayor valor y reputación ante la sociedad. La población no es tonta, ni inculta, ni ciega, ni muda y se da cuenta y advierte de la parcialidad en los enfoques periodísticos y en el tratamiento de los diversos formatos informativos, como ha sucedido en la campaña electoral 2021 y en los primeros meses de gobierno cuando impulsaban la vacancia contra Castillo. No solo fue una derrota de la extrema derecha política, sino también fue la derrota de la prensa concentrada capitalina, salvo poquísimas excepciones.

En sexto lugar, la sociedad civil se dividió entre quienes apoyaron a Castillo y quienes demandaban se apruebe la moción de vacancia. Fueron los gremios sindicales y movimientos sociales quienes mayoritariamente se movilizaron para expresar su respaldo, aunque con críticas al presidente Castillo. Percibían que la extrema derecha quería asaltar al poder y sacar a Castillo de la presidencia e imponer a la vicepresidenta Boluarte para posteriormente chantajearla con la vacancia. Es decir, futbolísticamente hablando, la derecha fascista quería ganar en la mesa, lo que no pudieron en la cancha en las elecciones del 2021. Los grupos sociales de la derecha también se movilizaron en contra de Castillo, pero la mayoría era de clase media y alta, a quienes les lavaron el cerebro que venía un “gobierno comunista”, cuando en nuestro país, hay libertad de prensa, funcionan los poderes públicos, se respetan los derechos de movilización y protesta, hay pluralismo político e ideológico, no hay líderes políticos presos y no se expropiado ni estatizado ninguna empresa en el país en los 120 días de gobierno izquierdista.

A ese grupo debe agregarse algunos militares en retiro que, en forma vergonzosa, llevan los nombres de nuestros institutos militares y héroes nacionales participando en las marchas pro vacancia, lo que los desprestigia, ya que la mayoría de ellos y sus voceros, sirvieron como oficiales militares al gobierno corrupto de Fujimori y se callaron en todos los idiomas, pero en las últimas semanas salieron a las calles dizque para defender la “demokracia”. El sector social de la derecha peruana cayó en la famosa frase de Goebels, quien en la dictadura nazista, acuñó la famosa frase de propaganda política, “miente, miente que algo queda”, ya que la derecha política y mediática, afirmaba que el gobierno de Castillo era de “corte comunista”, cuando Castillo no ha emitido ninguna norma legal que se asemeje al comunismo.

Una séptima lección que no puede obviar el presidente Castillo, es que, si bien fracasó el proceso de vacancia contra él, podría afirmarse que ganó una batalla, pero no ha ganado aún la guerra que le ha declarado la extrema derecha política, la prensa concentrada asentada en Lima, salvo pocas excepciones y los grupos económicos que, como terroristas financieros, se llevan sus capitales al exterior y en el país, elevan abusivamente los costos de los bienes y servicios que prestan sus empresas monopólicas y oligopólicas, lo que perjudica la economía de los sectores más empobrecidos del interior ante la inoperancia del Ministerio Publico que no ha denuncia a nadie pese a que está vigente en el Código Pena el delito de especulación.

Finalmente, la votación del martes 07 de diciembre del 2021 y de la fracasada vacancia presidencial, demostró que la extrema derecha parlamentaria cuenta con 46 votos, que son más de un tercio total de votos del actual parlamento formado por 130 legisladores. Los 46 votos son más que suficientes para evitar y bloquear cualquier reforma constitucional que pretenda agendar o imponer Perú Libre y sus aliados, ya que toda reforma a la Carta Magna requiere de más de 87 votos, por lo que los talibanes de la derecha harán lo imposible para frenar cualquier reforma de su “sacrosanta” Constitución que en todos los países se reforma, pero según ellos, en el Perú no se podrá, porque los “comunistas” coparían el poder, cuando en realidad desde que nacimos como Estado hace 200 años, fue la derecha nativa y antipatriótica quien entregó nuestros mejores recursos naturales a los grupos económicos y transnacionales.

Por lo tanto, Perú Libre y especialmente el inquilino de palacio de gobierno, tiene que tener una táctica y estrategia para enfrentar a la derecha fascista que tiene varias cabezas y que no lo dejaran respirar tranquilo. Eso obliga a Castillo a gobernar con transparencia, honestidad y respetar escrupulosamente las normas legales vigentes en el país.

Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado

Hugo Amanque Chaiña


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