Hugo Amanque Chaiñaagosto 8, 20218min104

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¿Qué hacemos con el Tribunal Constitucional?

anibal torres

El TC ha tenido buenas decisiones, pero las malas lo superan ampliamente y ha causado muchísimo daño al país con resoluciones como las siguientes que resumo a continuación.

  1. BONOS DE LA DEUDA AGRARIA

– En 1969 se dio la Ley N° 17716, Ley de Reforma Agraria, sobre expropiación de las haciendas, en las que los trabajadores fueron sometidos a servidumbres cuando no a esclavitud. Estas haciendas incrementaron su extensión usurpando pequeños predios vecinos, cuyos propietarios nunca tuvieron un fallo favorable de la justicia para recuperarlos. Los hijos de los trabajadores no podían estudiar, porque campesino que estudiaba significaba un peón menos. Por el derecho de perneo, las hijas de los trabajadores, antes de casarse, debían pasar antes por el hacendado o sus hijos.

– La expropiación no se pagó con dinero, sino con “bonos de la deuda agraria” emitidos por el Estado, los que debían pagarse con sus intereses anuales: Los de la Clase A, 6% en un plazo de 20 años; los de la Clase B, 5% a 25 años; los de la Clase C, 4% durante 30 años.

– Estos bonos debían pagarse en su valor nominal, pero en el 2001, el TC, con un criterio valorista, dispuso la actualización de los bonos a su valor al día del pago, convirtiendo a la deuda en una suma impagable. La prensa y los “intelectuales” celebraron la decisión del TC, incluso opinaron que se puede embargar el dinero del Estado que se encontraba en el Banco de la Nación para pagar dicha deuda. Por entonces me desempeñé como decano del Colegio de Abogados de Lima (2001-2003), y en una conferencia en el Auditorio León Barandiarán del CAL manifesté que el dinero que se encontraba en el Banco de la Nación es bien de dominio público, destinado al pago de remuneraciones de funcionarios públicos, etc., por tanto, es “inalienable, imprescriptible, inembargable”, y que, si iban a embargarlo, que comiencen por el que está destinado a pagar la remuneración de los magistrados del TC. Recién entendieron que no podían tocar ese dinero.

– El TC ha dispuesto la actualización de la deuda a unos cuantos hacendados, nos preguntamos ¿dispondría también que los hacendados o sus herederos indemnicen el enorme daño causado a miles de trabajadores de las haciendas o sus herederos? Estoy segurísimo de que no, “para los pobres no hay justicia en el Perú; eso solo en el cielo”.

– El Perú está ahora con la soga al cuello por el pago de esta deuda, que la tenemos que pagar todos los peruanos. Somos una ciudadanía tercermundista que aplaude a sus verdugos.

  1. EXONERACIÓN DE IMPUESTOS A GRANDES EMPRESAS

El TC ha fallado a favor de grandes empresas liberándolas del pago de impuestos por demorarse el Estado en cobrarlos, es decir, las empresas deudoras alargan los procesos en el Tribunal Fiscal y el TC los premia disponiendo que no paguen por demora del Tribunal Fiscal (ej., caso Agroindustrial Paramonga). Últimamente eximió a la Telefónica de pagar S/729 millones (no es la primera vez que favorece a esta empresa).

  1. EL TC PROMUEVE LA CORRUPCIÓN.

El TC ha liberado a personas implicadas en gravísimos delitos de corrupción, como el caso de un expresidente y una candidata presidencial, no obstante, el grave peligro de obstaculización a la justicia, contraviniendo el Código Procesal Penal que dispone: “Art. 270. Peligro de obstaculización. Para calificar el peligro de obstaculización se tendrá en cuenta el riesgo razonable de que el imputado: 1. Destruirá, modificará, ocultará, suprimirá o falsificará elementos de prueba. 2. Influirá para que coimputados, testigos o peritos informen falsamente o se comporten de manera desleal o reticente. 3. Inducirá a otros a realizar tales comportamientos”. Todos los peruanos honestos conocen que estos grandes delincuentes realizan exactamente estas conductas estando en libertad. Las argumentaciones del TC lindan con la estupidez al desconocer esta realidad. Por culpa del TC corremos el peligro de decir en un futuro cercano que nuestra presidenta es la acusada por delitos muy graves con pedido fiscal de más de 30 años de prisión.

Los peruanos estamos dominados por un pequeñísimo poder económico corrupto, para cuyo fin cuenta con otra banda de delincuentes: la prensa, salvo excepciones.

  1. EL TC ALIENTA LA CORRUPCIÓN JUDICIAL

Son muy conocidos los casos en los que el TC hace retornar al Poder Judicial y al Ministerio Público a magistrados destituidos por actos de corrupción. La Constitución establece que “los jueces no ratificados no pueden reingresar al Poder Judicial ni al Ministerio Público”, pero el TC en uno de sus fallos dijo que sí pueden. Este es el TC con el que contamos, mal llamado el Juez de la Constitución. El daño que ha causado al país es inconmensurable. Sin embargo, el poder de la corrupción lo defiende a capa y espada, para ello cuenta con la vil prensa defensora, disqué de la libertad de expresión.

Una Asamblea Constituyente debería determinar si se mantiene o no al TC. Si no se mantiene sus funciones serían desempeñadas por la Corte Suprema como es, por ej., en EE. UU; para ello se debe reformar el Poder Judicial a fin de contar con una Corte Suprema de calidad. Si se mantiene debe cambiar la forma de nombrar a los magistrados constitucionales, no todos pueden ser nombrados por el Congreso (se debe evitar la repartija), sino deben existir magistrados elegidos, por ej., por todos los abogados del Perú.

Aníbal Torres Vásquez – Doctor en Derecho

 

Hugo Amanque Chaiña


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