Los candidatos y las elecciones 2025 del Colegio de Abogados de Arequipa

Estoy sorprendido por la cantidad de listas que postulan al Colegio de Abogados que ninguno de los 26 Colegios Profesionales de Arequipa ha registrado en los últimos años en la blanca ciudad. No sé si es el amor al chancho o a los chicharrones. Lo lamentable es el populismo de algunos candidatos que prometen mucho y no precisan cuál es el costo de sus promesas y si la orden profesional tiene fondos para financiarlos y si han efectuado un análisis-costo-beneficio o han valorizado el costo de sus ofertas.
Estoy convencido que todos los abogados tenemos el derecho de postular al decanato y otros cargos directivos de nuestra orden profesional. Sin embargo, para el decanato hay que reunir méritos, cualidades, trayectoria, producción intelectual y lo más importante: integridad moral para conducir la institución y ser nuestro referente institucional ante la Sociedad y el Estado.
Creo personalmente, que ningún candidato a cargo directivo debería tener pendiente un proceso policial, fiscal o judicial y debería ser un requisito indispensable para poder postular estar “limpio” y no “tener mochilas pesadas”.
Si eso supone reformar el Estatuto, hay que hacerlo a futuro. Los que argumentan que no puede violarse el derecho de postulación y participación, habría que recordarles que ningún derecho es absoluto y el abuso del derecho está proscrito, ya que de por medio está la imagen y reputación de nuestro Colegio de Abogados de Arequipa.
¿Qué sucedería si aceptamos como candidato a decano a un abogado que luego es sentenciado en pleno ejercicio del cargo? ¿Se desprestigia solo dicho profesional o arrastraría a la orden profesional manchando la reputación institucional?
El candidato a decano, creo personalmente que debería demostrar cuántos libros ha producido en sus 10, 15, 20 o 30 años de ejercicio profesional, o evidenciar artículos jurídicos publicados en revistas de la especialidad a nivel nacional o internacional en Congresos o Simposios donde evidencie su talento intelectual.
Asimismo, cuantos casos jurídicos ha defendido en su ejercicio de la responsabilidad social profesional a favor de personas vulnerables o cuantas distinciones ha obtenido producto de su brillante trayectoria profesional. Cualquiera no puede ser decano. Hasta la década del noventa del siglo XX, hubo decanos excelentes que eran referentes jurídicos y morales de la sociedad mistiana cuyas conductas eran intachables y el pueblo arequipeño en elecciones generales los eligieron congresistas o designaron ministros, lo que lamentablemente no ha continuado en el siglo XXI con pocas excepciones por múltiples razones.
Una carencia institucional que he notado, es la falta de un presupuesto anual destinado exclusivamente para un Fondo Editorial para que los abogados con requisitos básicos, puedan producir y publicar sus libros donde evidencien su producción intelectual y no tengan que estar ellos mismos financiando el costo de sus publicaciones.
En los últimos años tampoco hubo esfuerzo institucional en la suscripción de convenios institucionales con universidades de prestigio nacional e internacional para realizar Diplomados, Maestrías y Doctorados que consolide la especialización de los letrados, siendo esa la obligación principal de la orden profesional hacia sus colegiados. No hubo total transparencia informativa, ya que todos los acuerdos del directorio y documentación relevante debería publicarse oficialmente en el portal institucional para evitar el “correo de brujas” y malas interpretaciones.
Otra obligación institucional es la defensa gremial de los letrados, ya que en algunas dependencias del sistema de administración de justicia no se respetan los derechos de los abogados y en ocasiones en las dependencias policiales, lo que no se debe permitir ni tolerar y el Colegio debería ser más enérgico en defensa de sus agremiados siempre y cuando los colegiados tengan comportamientos jurídicos y éticos respetuosos.
Percibo que hay un relajo en el control ético y debería publicarse el listado de abogados sancionados que hacen mala práctica de la profesión para alertar a los litigantes y no desprestigiar a todos los letrados por culpa de pocos que no respetan la legislación, los valores, los principios, el estatuto y código de ética.
No hay un enlace permanente con las Facultades de Derecho de las Universidades donde se forman hoy los futuros colegiados. Los estudiantes de los últimos años de Derecho deberían ser estimulados para que escriban artículos o ensayos jurídicos en una revista y premiar a los mejores trabajos. Creo, asimismo, que debería extenderse el mandato de la Junta Directiva hasta tres años previa reforma estatutaria, ya que dos años es poco tiempo para optimizar una gestión institucional.
Los candidatos se exceden en promesas y casi no abordan reformas de artículos de nuestro Estatuto. Por ejemplo, debería incluirse que los integrantes de los Jurados Electorales deberían ser sorteados con presencia de notario público para evitar que las listas quieran copar el organismo electoral para cautelar sus intereses. Debería obligarse a que todos los candidatos a decano de las listas participen en un debate democrático con ciertas reglas de estricto cumplimiento para que los abogados y la sociedad mistiana conozca sus propuestas, lo que hoy es una omisión en nuestro Estatuto y Reglamento Electoral.
Asimismo, debería obligarse a que el decano en ejercicio rinda cuentas un mes antes de las elecciones para conocer con exactitud la realidad económica y financiera de la orden para evitar ofrecimientos populistas lo que implica reforma estatutaria a futuro.
El Colegio de Abogados de Arequipa, tiene que recuperar el liderazgo que tuvo décadas atrás y emitir pronunciamientos institucionales oportunos ante los problemas regionales y nacionales como representante de la sociedad civil ante los poderes públicos y poderes facticos, pero también presentando proyectos de ordenanzas, proyectos de ley, y reformas constitucionales, especialmente referidos a la descentralización que es una bandera que hemos abandonado.
También presentar acciones de inconstitucionalidad en defensa del orden jurídico del país, lo que supone que al interior de la orden profesional debería haber en forma permanente comisiones especializadas que luego de hacer diagnósticos, propongan soluciones. Solo de esa manera y con una administración eficiente, democrática y transparente, se recuperará el espacio perdido en la sociedad mistiana. Más de 16 mil abogados colegiados tiene la orden profesional en Arequipa y alrededor de 10,400 están habilitados para sufragar en las elecciones del sábado 13 de diciembre para el periodo 2026-2027.
El que salga elegido, no solo debe cumplir sus promesas, sino que, en el mes de enero 2026, debería informar en asamblea pública cual es el estado económico, financiero, administrativo y del patrimonio institucional de la orden profesional y transparentar la gestión desde el inicio del mandato. Finalmente, no debemos olvidar ese pensamiento anónimo e histórico que siempre debemos tener presente los que ejercemos la profesión de letrados: “La justicia es la brújula que siempre debe guiar la labor del abogado”.
Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado




