La propuesta presidencial del Metro es un espejismo y no es la solución para Arequipa

Hugo Amanque Chaiñajulio 29, 202610min0
Hugo Amanque Chaiñajulio 29, 202610min0

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La propuesta presidencial del Metro es un espejismo y no es la solución para Arequipa

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Ing. Elvis Jump – Consultor en Transporte

La reciente propuesta de la presidenta Keiko Fujimori de construir un metro para solucionar la crisis de movilidad en Arequipa demuestra una loable intención política por ayudar a nuestra ciudad. Sin embargo, las buenas intenciones, cuando no están respaldadas por el rigor técnico, corren el riesgo de convertirse en promesas vacías o, peor aún, en elefantes blancos que hipotequen el futuro de la región.

Como especialista en transporte urbano, y tras un análisis exhaustivo de nuestra realidad demográfica, topográfica y fiscal, es mi deber señalar que un metro pesado de ninguna manera es una solución real para Arequipa.

A continuación, evalúo y expongo las razones técnicas por las cuales esta propuesta no funcionará en nuestra ciudad:

  1. Un volumen poblacional que no justifica la inversión:

El transporte ferroviario subterráneo o pesado exige economías de escala masivas para ser viable. Arequipa cuenta con una población aproximada de 1.4 millones de habitantes. Según las directrices técnicas internacionales, un metro pesado solo se justifica en corredores que superan los 20,000 pasajeros por hora por sentido (pphpd). El corredor más denso de Arequipa (Troncal 1) a duras penas alcanza los 12,000 pphpd. Construir un metro para esta demanda es el equivalente técnico a comprar un avión comercial para realizar el servicio de taxi local: una capacidad ociosa insostenible.

  1. Demanda segregada y picos de uso limitados:

La dinámica de la movilidad en Arequipa está fuertemente marcada por los horarios laborales y escolares. El uso masivo del transporte público se concentra en dos horas por la mañana y dos horas en la tarde-noche. Un sistema de metro operando con vagones prácticamente vacíos durante el resto del día multiplicaría los costos operativos fijos, haciendo que la rentabilidad social y financiera del proyecto se desplome.

  1. Baja cobertura e inequidad territorial:

El crecimiento de Arequipa ha sido horizontal y desordenado hacia las periferias. Una sola línea de metro, debido a sus altísimos costos, tendría una extensión muy limitada y solo beneficiaría directamente al 10% de la población ubicada en su eje central. El 90% restante de los ciudadanos, distribuidos en decenas de distritos, quedaría marginado de esta megaobra y seguiría dependiendo de los buses convencionales. El transporte debe ser una red de cobertura amplia, no un lujo para unos pocos sectores.

  1. Costos de construcción exorbitantes:

A nivel internacional, el costo promedio de construir un metro 100 % subterráneo ronda los 280 millones de dólares por kilómetro. Llevado a la realidad peruana, donde el costo se eleva, la Línea 2 del Metro de Lima está llegando a costar ya casi 30 mil millones de soles, lo que se traduce en más de mil millones de soles por cada kilómetro construido. Arequipa no tiene la capacidad fiscal para asumir o justificar este nivel de endeudamiento para una sola ruta.

  1. Tiempos de construcción incompatibles con nuestra urgencia:

Arequipa necesita soluciones hoy, no dentro de veinte años. La experiencia en Lima nos demuestra que la construcción de metros subterráneos en nuestro país avanza a un ritmo alarmantemente lento, promediando apenas entre 0.5 y 1 kilómetro por año, debido a la burocracia, las expropiaciones y las interferencias de servicios públicos. Un metro en Arequipa significaría paralizar la ciudad durante décadas, un tiempo que nuestra colapsada red vial no puede permitirse.

  1. Tarifas impagables y la trampa del subsidio desmedido:

Si se cobrara el costo real de operación y mantenimiento (OPEX) de un metro en Arequipa, el pasaje costaría el equivalente internacional de aproximadamente 6.00 soles. Nuestra población, que recientemente protestó de manera contundente contra el alza del pasaje a S/ 1.30, no puede asumir ese costo. Esto obligaría al Estado a desembolsar miles de millones de soles anuales en subsidios perpetuos solo para mantener el sistema operando. Esta hemorragia financiera impediría invertir recursos vitales en salud, agua, saneamiento y educación para la ciudad.

  1. Impedimentos técnicos, geológicos y patrimoniales insalvables:

Arequipa es Patrimonio Cultural de la Humanidad, no puede tunelarse fácilmente bajo el Centro Histórico, atravesarlo con infraestructura elevada destruiría nuestro paisaje arquitectónico y nos costaría el título de la UNESCO. Por otro lado, la excavación profunda con tuneladoras en un suelo de ignimbrita resultado de explosiones volcánica, atravesado por debajo de fallas sísmicas, ríos y torrenteras, y bajo cúpulas de sillar sin armazones de acero, representa un riesgo geotécnico y estructural inasumible que podría derivar en una catástrofe histórica.

  1. El respaldo irrefutable de la Cooperación Internacional:

No estamos especulando; la ciencia ya ha hablado. A lo largo de dos décadas, tuve la suerte de colaborar con algunos de los mejores especialistas del mundo que estudiaron nuestra ciudad y llegaron todos a la misma conclusión: “Arequipa no necesita metros, monorrieles, tranvías ni teleféricos”, esos sistemas no son viables para nuestra ciudad, la solución es un sistema de buses rápidos (BRT). Así lo demostró el estudio PADECO (2003) financiado por el BID, el estudio TUME (2006) elaborado con el apoyo del BID y la Cooperación Suiza, y el estudio de factibilidad del SIT (2008-2009) avalado por la CAF entre otros varios estudios realizados. Ignorar esta montaña de evidencia técnica internacional para forzar una promesa política sería un error procedimental muy grave.

La verdadera solución: Un triunfo político en 2 años

Si la presidenta Fujimori realmente desea ayudar a Arequipa y dejar un legado histórico, la ruta no es el metro, sino la implementación definitiva y moderna de un sistema de Autobuses de Tránsito Rápido (BRT) o un esquema tronco-alimentado de alta eficiencia.

La mejor solución para nuestra ciudad es ejecutar este sistema a través de PROINVERSIÓN, bajo el modelo de Asociación Público-Privada (APP) cofinanciada, que ayude a la economía de los más pobres de la ciudad, operado por empresas de trasporte urbano con experiencias en corredores BRT, y conformar de manera inmediata una Autoridad de Transporte Urbano (ATU) específica para Arequipa.

Bajo este esquema de gestión sólido, con toda seguridad se puede cofinanciar y traer una flota de 2,200 buses eléctricos o a GNV, desechando para siempre los buses de petróleo que se han convertido en la principal fuente de contaminación y envenenamiento de nuestra ciudad. Esto no solo modernizaría el transporte de manera integral y ecológica, sino que evitaría las dolorosas subas de pasajes gracias a la eficiencia operativa del sistema y al uso de combustibles producidos en nuestro país.

Lo más importante: a diferencia de un túnel interminable, esta solución tecnológica y administrativa puede ejecutarse y ponerse en funcionamiento en menos de 2 años. Entregarles a los arequipeños un transporte digno, ecológico, rápido, de calidad internacional y barato en su mandato no solo resolvería nuestra crisis, sino que le significaría a la Sra. Presidenta, una verdadero y tangible triunfo político.

 

FOTO PUNTO EDU PUCP

Hugo Amanque Chaiña


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