Lo bueno, lo malo y lo feo de las elecciones 2026

1 . Lo bueno. Ocho de los once integrantes del pacto mafioso, al no pasar la valla, han sido barridos del mapa y desaparecerán como partidos políticos: APP de Acuña; Podemos de José Luna; Somos Perú de Jerí ; Perú Libre de Cerrón; Acción Popular de los «niños»; Avanza País de Cavero y la Tudela, que candidateaba a Williams, el genocida de Accomarca ; el PPC que se presentó como «Unidad Nacional» lanzando como candidato a Chiabra «otro de los generales doble sueldo»; y el APRA , cuyos principales lideres (Del Castillo, Garrido Lecca, Abanto y Wilmer Medina) fungían y fungen como abogados del pacto y especialmente de Patricia Benavides (a) la » Vane».
Solo quedan Fuerza Popular, Renovación Popular y Juntos por el Perú.
- Lo malo. La estrechez de miras y la incapacidad para hacer una buena lectura del momento político de parte de algunos líderes de los grupos del Centro y la Izquierda democrática ( Ahora Nación, Buen Gobierno, Nuevo Perú, Primero la Gente y otros) que no pudieron concretar una Amplia Unidad de Centro Izquierda para enfrentar al pacto mafioso.
Hubo algunos intentos especialmente de parte de Lopez Chau y Marisol Pérez Tello, pero finalmente primó el sectarismo, la clásica práctica de las descalificaciones mutuas y el caudillismo, que terminaron finalmente por boicotear y dinamitar todas las iniciativas unitarias.
Deben todos una autocrítica y explicación al populorum.
- Lo feo. Que todo parece indicar que lo más probable es que ahora la china será la elegida. Pero su Gobierno será precario, elegida solamente por el 16 % de la población, con la gran mayoría que la seguirán repudiando.
Todo esto es consecuencia de una muy inteligente y perversa estrategia puesta en marcha con alevosía y premeditación por el fujimorismo desde su derrota anterior.
Primero, promover – con la eliminación de las PASO- la fragmentación de la oposición en múltiples partidos políticos, que se anulan entre ellos, y de esta forma, teniendo solamente un minúsculo 16% de apoyo, imponer condiciones y ganar las elecciones;
Y segundo, endurecer las condiciones para pasar la valla, de manera que aplicando mañosamente la cifra repartidora, como es el caso, obteniendo solo el 16 % de los votos, acapararán la mayoría de las curules parlamentarias, mientras que la gran mayoría de la población, cuyos partidos no superaron la valla, no tendrán ningún representante.
¿Es esto Democracia Representativa?
¿Cómo es posible que una candidata que es repudiada por la mayoría pueda ganar una elección y encima tener mayoría en el congreso?
Edgar Linares Huaco – Médico.
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