¿Cuál es la agenda legislativa y de fiscalización de los congresistas nacionales, regionales y provinciales de Arequipa?

Una agenda legislativa, no es más que una relación priorizada de proyectos de ley programados y concertados con anticipación por congresistas de diversos grupos políticos de una determinada jurisdicción territorial para un periodo legislativo. En tanto que una agenda de fiscalización es otro listado de temas priorizados para indagar especialmente donde se concentra buena parte del presupuesto estatal o donde hay indicios de presuntos actos de corrupción.
El objetivo de la agenda legislativa y de fiscalización, es pretender dar solución a las demandas y exigencias de la sociedad a través de un proceso de creación, derogación y modificación de leyes que previamente hayan emergido de las demandas de los grupos políticos, sociales y económicos de un Departamento, pero también fiscalizar temas de interés público.
Es cierto que los congresistas por mandato constitucional, no obedecen a mandato imperativo alguno y tienen jurisdicción nacional, pero también es cierto que sus votos provinieron de un distrito electoral a quienes ellos se deben. Por lo tanto, por obligación cívica y moral, los congresistas no pueden ignorar ni ningunear las demandas de los electores que representan, dándoles la espalda a la fuente electoral de donde provinieron sus votos y su actual mandato legislativo.
Siendo ellos hoy nuestros embajadores políticos en el actual Congreso Nacional en representación de Arequipa, tienen el deber cívico y político de priorizar nuestras demandas ciudadanas y tratar de encontrar solución parcial a los problemas a corto y mediano plazo que aquejan a nuestra región.
La élite legislativa de Arequipa que hoy nos representa en el Congreso Nacional, Consejo Regional y Concejo Municipal de Arequipa, no fueron elegidos para servirse a ellos mismos, ni a sus partidos políticos y alejado de las demandas ciudadanas. Los seis congresistas por Arequipa, los catorce consejeros por la región Arequipa y los quince regidores del Concejo Municipal de Arequipa, deberían explicarle a la prensa y sociedad mistiana, cual es la agenda legislativa y de fiscalización que ellos elaboraron en sus periodos de mandato legislativo, cuanto de ello lo han cumplido y qué temas priorizados programados no se han avanzado.
Dudo mucho que tengan aprobado esa agenda legislativa y de fiscalización, y si la tuvieran debieron hacerlo público por transparencia oportunamente, pero es probable que tengan esa agenda y yo sea el desinformado, pese a que hago un seguimiento constante al trabajo de los legisladores nacionales, regionales y provinciales.
Hay varios temas que deberían incluirse en una agenda legislativa en favor de Arequipa. Nuestra provincia capital el año 2040 cumplirá 500 años de fundación española y desde hoy a mediano plazo deberíamos concertar entre todos un acuerdo cívico por el quinto centenario de Arequipa.
Eso supone priorizar obras de infraestructura pública que tendrá que tener un soporte financiero público y privado, por lo que habría evaluar que tipo de impuesto especial se podría aprobar para financiar las obras publicas priorizadas para el año 2040 como se hizo el año 1940 cuando Arequipa cumplió 400 años de fundación española y estaba de alcalde provincial, Julio Ernesto Portugal, cuyas obras públicas hasta hoy perduran en el siglo XXI.
No veo hoy el menor interés en los legisladores, los alcaldes, las universidades ni la sociedad civil en este tema concreto, mucho menos en el alcalde provincial, Víctor Rivera, de formular un acuerdo cívico por el quinto centenario donde todos debemos estar comprometidos y no legar una provincia informal sin planificación a nuestros niños y jóvenes que mañana conducirán los destinos de nuestra querida provincia de Arequipa.
En el tema de fiscalización legislativa, en el gobierno del fujimorato corrupto, se concesionaron varios servicios, pero también recursos naturales. Entre ellos, se ha concesionado la red vial que sale de Arequipa, el ferrocarril, el aeropuerto, el puerto de Matarani, los recursos mineros de Cerro Verde, entre otros.
¿Están supervisando los legisladores los compromisos de inversión y si dichos concesionarios están aportando al tesoro público los impuestos y obligaciones tributarias oportunamente al tesoro público? El proyecto Majes, el proyecto Rio Arma y la construcción de los hospitales son los más costosos en inversión en las últimas dos décadas en Arequipa. ¿Qué han fiscalizado, donde están publicados los resultados de dicho trabajo y si han sido derivado o no la Contraloría o Fiscalía los presuntos delitos?
Es vergonzoso que los seis congresistas de Arequipa que al asumir el cargo en julio del 2021 juramentaron cumplir la Constitución y todo el ordenamiento jurídico vigente en el país, sin embargo, no acatan el Acuerdo Regional 52-2024 aprobado por el Consejo Regional el 2024, por el cual mensualmente debían reunirse con los consejeros regionales en la semana de representación que desde abril del 2024 no acatan. Lo lamentable es que el presidente del legislativo regional no haga el mayor esfuerzo en hacer cumplir dicho Acuerdo Regional y denunciar este caso ante el Tribunal de Ética del Congreso Nacional.
Los legisladores elegidos por Arequipa, no pueden ni deben imponer verticalmente la agenda legislativa y de fiscalización, sino que está tiene que nacer de abajo, tener raíces en las demandas de la sociedad civil y sus instituciones más representativas, por lo que debe ser una agenda legislativa horizontal que comprometa a todos los actores de nuestra jurisdicción territorial, para que todos se sientan identificados en las demandas.
Deberían convocar al gobierno regional, gobiernos municipales, colegios profesionales, partidos políticos, iglesias, universidades, gremios sindicales, empresariales y provinciales, ongs, etc.
Nuestros legisladores nacionales, regionales y provinciales, deben distinguir entre la agenda legislativa del parlamento nacional, de la agenda legislativa de sus bancadas parlamentarias y sus agendas legislativas personales, de la agenda legislativa por el desarrollo de Arequipa.
Dos experiencias de planificación exitosa se dieron en Arequipa en el siglo XX. La primera, cuando fue alcalde Provincial el Dr. Julio Portugal en 1940 al recordarse el IV centenario donde se proyectó y construyó el Teatro Municipal, Estadio Melgar y el Aeropuerto Rodríguez Ballón y otras obras que hoy en el siglo XXI aún perduran. La segunda experiencia exitosa fue en la década del sesenta, luego que nuestra ciudad soportara sucesivos terremotos.
Se constituyó la Junta de Rehabilitación y Desarrollo que integraron 15 delegados de las instituciones más representativas de Arequipa y el parlamento, donde tuvimos brillantes congresistas, quienes lograron aprobar una ley del 1% del impuesto ad Valorem sobre las importaciones del país lo que permitió financiar la construcción de múltiples obras hoy vigentes.
No solicitamos que los legisladores ejecuten obras ya que no es su atribución constitucional ni legal, sino que impulsen leyes que promuevan el desarrollo de Arequipa teniendo como horizonte el 2040 cuando nuestra Arequipa cumpla su quinto centenario de fundación española.
¿Nos presentarán esa agenda legislativa y de fiscalización los legisladores mistianos o estamos pidiendo peras al olmo? ¿Dejarán de lado sus diferencias políticas e ideológicas por el bienestar de Arequipa? ¿No deberían rendirnos cuentas a los ciudadanos de sus actos los legisladores en forma documentada para mantener credibilidad y legitimidad ante el soberano? ¿O les hemos dado un cheque en blanco para que hagan lo que quieran en su mandato legislativo? ¿O pasarán a la historia como legisladores anónimos del siglo XXI?
Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado




