Oscco juramentó como alcaldesa de Arequipa y anunció priorización del serenazgo, Centro Histórico y continuidad de obras

Tres fueron las prioridades de la gestión municipal provincial que anunció la nueva alcaldesa de Arequipa, luego de juramentar oficialmente al cargo en una ceremonia protocolar en el hemiciclo municipal el jueves 07 de mayo, acto desarrollado ante el Concejo Municipal que conforman 15 regidores.
Oscco, en su breve discurso, afirmó que asumía la conducción de la municipalidad y la gestión que ella preside garantiza la continuidad de los servicios de la ciudad, fortalecerá la atención a los vecinos, hará los cambios que sean necesarios para tener una ciudad limpia y segura.
Puntualizó que no habrá amiguismo ni partidarismo en la designación de los funcionarios municipales y remarcó que las prioridades serán la seguridad ciudadana fortaleciendo el serenazgo, continuaran las obras en marcha, promoverá mayor orden en el Centro Histórico, dialogará con los ciudadanos y Arequipa debe continuar avanzando. Posteriormente en un breve dialogo con la prensa local, la alcaldesa manifestó que revisará los contratos del SIT y demandó apoyo a la comunidad mistiana para optimizar la gestión municipal.
La ceremonia de juramentación se dio inició con la Lectura de la Resolución 0805-2026 del JNE que declaró la vacancia del alcalde Rivera y designó a la primera regidora, Rucy Oscco como alcaldesa de Arequipa. Posteriormente, el primer regidor Rolando Bedregal juramentó a la alcaldesa Oscco en ceremonia oficial ante Concejo Municipal de Arequipa y le entregó la medalla a la nueva autoridad edilicia. Luego, la alcaldesa Oscco, juramentó al nuevo regidor provincial, Jherson Chipana.
Comentario del tema
No me voy a referir en esta ocasión al fondo del asunto (el breve mensaje de la nueva alcaldesa al asumir el mando municipal y sus prioridades que lo hare en otra oportunidad) y solo me referiré a la forma (la ceremonia protocolar de juramentación).
En primer lugar, debió darse lectura a la parte resolutiva de la Resolución del JNE que declara la vacancia de Rivera y reconoce a Osco como nueva alcaldesa de Arequipa y no necesariamente los 21 folios donde el organismo electoral sustentó la salida del dueño del perro “flechita”. Eso era indispensable y lo medular en la ceremonia para comprender por qué razones había sido vacado el alcalde que transgredió la Ley Orgánica de Municipalidades y el art. 63.
En segundo lugar, no está claro si el regidor tenia a su vista el texto o formato para juramentar a la nueva alcaldesa y no lo quiso leer o improvisó, lo que no es frecuente en actos protocolares que deben ser rigurosos. Lo peor, es que el regidor Bedregal estuvo con las manos en su bolsillo como si estuviera en una cantina y juramentado a su amiga, evidenciándose que no sabe de comportamiento protocolar en un acto solemne.
Ese tipo de conductas es inaceptable y censurable que no se aprende en la universidad, sino proviene de casa. Bedregal, parecía que estaba en un club de barrio o un sindicato, cuando la Municipalidad Provincial y el Gobierno Regional, son las principales instituciones emblemáticas de Arequipa, cuyos actos oficiales deben ser de estricto protocolo y con mayor razón de sus autoridades.
Cuando una nueva autoridad asume el cargo y juramentan ante la sociedad y su institución en un acto protocolar, el maestro de ceremonias invoca a las autoridades e invitados a guardar silencio, lo que no sucedió en la juramentación de Oscco. Se desconoce si la nueva alcaldesa llevo a su “portátil” o eran sus familiares y amigos desluciendo la ceremonia. Por supuesto que toda nueva autoridad merece respaldo y buenos deseos y eso tiene su espacio y lugar determinado para evitar deslucir el acto protocolar, lo que no respetó.
Un detalle final. No me extraña sinceramente la forma como se están desarrollando los actos protocolares en las instituciones públicas y privadas en Arequipa, donde he apreciado mucha informalidad e improvisación. Estoy convencido del ocio legislativo de consejeros y regidores provinciales, ha impedido que tengamos una ordenanza regional o provincial que regule los actos protocolares y hoy cada institución hace lo que quiere en actos oficiales en la blanca ciudad. Lo peor, es que las instituciones carecen de una Política de Comunicación Institucional, donde se regula todas las comunicaciones internas y externas, así como los actos oficiales.
Las escuelas de relaciones públicas de las universidades locales y el Colegio de Relacionistas Públicas, tampoco han demostrado interés en corregir la informalidad visible, cuando deberían hacer un monitoreo o crear un observatorio permanente, ya eso forma parte de su especialidad. Mucho menos interés ha mostrado el Ministerio de Relaciones Exteriores que tiene sede en Arequipa que no ha efectuado capacitaciones descentralizadas para que las autoridades, docentes, estudiantes y público en general, eviten cometer errores en actos oficiales.
Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado.




