Gobernador Sánchez amenaza con despidos a médicos por huelga por abandono de puestos de trabajo y señala que no cederá a reclamos

En forma sorpresiva, el gobernador regional de Trabajo, Rohel Sánchez, informó que ha pedido reportes de asistencia de profesionales de salud en forma diaria ya que para hacer una huelga hay que tramitarla ante la autoridad regional de Trabajo, pero no permitirá se ponga en riesgo la vida y salud de las personas y se proceda el procedimiento de abandono de trabajo por parte de los profesionales de salud que iniciaron hace dos semanas atrás una huelga indefinida.
Sánchez, puntualizó que el desorden tiene que acabar y hará respetar el principio de autoridad y no cederá a ningún reclamo al margen de la ley. La posición del gobernador es un tácito respaldo y ratificación al cuestionado gerente regional de Salud, Walter Oporto y la autoridad regional en vez de solucionar el problema, lo agudiza, siendo los más perjudicados los pacientes de escasos recursos económicos que concurren a hospitales puestos de salud de Arequipa.
El 16 de febrero la Federación Médica de Arequipa, que preside el Dr. Jaime Mendoza, ratificó que el gerente Oporto no debe continuar en el cargo ya que no fue buen gestor, ha cometido abuso de autoridad, ha designado a varios directores de los hospitales y centros de salud y los cambia a las pocas semanas por no acatar sus disposiciones, por lo que los presidentes de los cuerpos médicos de los seis hospitales de Arequipa han acordado no asistir a ninguna mesa de diálogo hasta que se cambie al actual gerente de Salud.
La pregunta elemental ante este conflicto latente es: ¿El gobernador está en el cargo que ostenta para atizar más el conflicto y agudizarlo o fue elegido para resolver los problemas sectoriales? ¿Sánchez debe actuar como incendiario o como bombero en este tema concreto? ¿Prefiere respaldar a un funcionario cuestionado o es su deber velar la salud de los pacientes que hace dos semanas no pueden atenderse en los hospitales y centros de salud de Arequipa?




