Elecciones amañadas + electores despreocupados: Keiko Presidenta Si o Si

Las matemáticas son exactas y los peruanos acabamos de descubrir una nueva fórmula, pues para esto si les funcionó el cerebrito a quienes nos gobiernan y nos seguirán conduciendo. Aun cuando todavía el Jurado Nacional de Elecciones no proclama al ganador de las Elecciones Generales, pero por el avance del conteo oficial y las pocas actas que faltan por revisarse podemos ya avizorar quien ocupará el Sillón de Pizarro a partir del 28 de julio próximo y expresar lo siguiente.
Muchos se preguntarán si los requisitos para ser Presidente de la República son tan simples según la propia Ley Electoral 26859 (ser peruano de nacimiento, mayor de 35 años, gozar del derecho de sufragio y estar inscrito en el RENIEC) porque no se presenta o podemos elegir a un ciudadano honesto y buen administrador de los sagrados intereses del país.
Pero también la norma establece que para ser candidato hay que estar inscrito en un partido político con una serie de requisitos y plazos que igualmente parecen ser fáciles de cumplir en el papel; pero en la práctica, no cualquiera forma un partido, pues hay que recabar firmas, tener dinero y toda una maquinaria establecida; además para encabezar o sólo integrar una lista hay que pasar por el tamiz de unas elecciones internas que al parecer tampoco son del todo democráticas y menos imparciales. Y si uno es invitado por alguna agrupación, tiene que tener sus buenos ahorros para cubrir las donaciones pecuniarias exigidas.
Por eso muchos ciudadanos con buen currículo y que pudieran hacer un mejor papel que aquellos que resultan ser elegidos, no participan. Además, seguramente no quiere arriesgarse a ser absorbidos por la corrupción cada vez más grande y poderosa. Con esa justificación dejamos al Perú en manos de impresentables.
Desde mucho antes de que se iniciara el proceso electoral para elegir al presidente de la República, Vice Presidentes y a los miembros del futuro Senado y Cámara de Diputados, muchos que andamos pendientes de las novedades políticas y legislativas ya sospechábamos que algo turbio se iba cocinando a fuego lento pero preciso; así la Ley de Elecciones 26859, sufrió una serie de modificaciones aprobadas por el Congreso para facilitar la dispersión de voto con la participación de muchos partidos políticos, y con ello posibilitar a doña Keiko Sofía pasar a la segunda vuelta con Roberto Sánchez, único candidato al que podía ganarle en las ánforas, aunque sea a las justas.
En todo esto contribuyó la gran masa de electores poco adictos a la lectura y revisión de hojas de vida de los candidatos, que dejándose llevar por encuestas y comentarios votaron en las elecciones de primera vuelta. Otra historia hubiera sido, si la mayoría de electores cansados de tanta corrupción e inoperancia de los gobernantes hubiera buscado y rebuscado entre el mar de propuestas mejores opciones para la segunda vuelta.
Además, como bien sabemos, el Fujimorismo a través del partido Fuerza Popular desde hace muchos años gobierna el Perú desde el Congreso de la República, cambia de presidentes a su antojo, aprueba normas para favorecer los intereses de ciertos grupos de poder, así como leyes chichas y populistas para distraer a los incautos peruanos.
El cálculo político de Fujimori es efectivo ahora, después de 4 intentos por fin doña Keiko Sofía Fujimori Higuchi, a los 51 años edad, con estudios de administración en universidades norteamericanas y experiencia laboral solo como primera dama de la Nación (1994-2000) cuando apenas tenía 19 años de edad y congresista por Lima Metropolitana para el periodo 2006 2011, empezara a trabajar como Presidenta de la República, sin saber lo que es ser empleada con un salario mínimo, que no alcanza para cubrir los gastos básicos de una familia; ni lo que es ir a buscar atención médica en los establecimientos del MINSA ni EsSalud.
Tampoco no debemos olvidar que dentro de su vida pública figuran su historial en el ámbito judicial, pues fue investigada, procesada y sometida a prisión preventiva por el presunto lavado de activos en el manejo de fondos de campaña en el marco del Caso Odebrecht, asunto actualmente archivado probablemente gracias a las influencias ejercidas desde el Congreso.
Además, su figura es y será muy controvertida por sus antecedentes familiares, que la marcaron desde muy joven al no defender a su madre Susana Higuchi de los supuestos maltratos de su padre y el desempeño del mismo, quien gobernó al Perú casi once años (1990-2000) al lograr ser re reelegido. Pero en su tercer mandato se truncó ante la ola de corrupción detectada en su gobierno y la presión popular, que lo obligó a fugar hacia el Japón y dimitir finalmente desde el extranjero.
Todo esto conforma una pesada mochila que lleva a cuestas Keiko Fujimori, quien pronto se dará cuenta, a medida que empiece a gobernar, si ese tercio de la población electoral peruana total (calculada por el INEI en 27 millones 325 mil 432), que le dio su confianza en las urnas la seguirá apoyando; o el casi 65 % que voto en contra o no fue a sufragar, se inclinara o no a su favor. Por lo pronto, ya aseguró la permanencia de su partido Fuerza Popular, con la aprobación de la Ley 32657, en pleno proceso de inscripción de candidatos para las elecciones regionales y municipales, mediante la cual se reduce del 50 al 30 por ciento el número mínimo de regiones donde los partidos deben presentar candidatos para los comicios de octubre próximo.
Como se ve, Keiko ejerce el poder desde hace mucho y la culminación del conteo oficial de votos poco a nada le importa, por eso se fue tranquila de viaje a Estados Unidos, pues sabe que ya es presidenta al fin y encima podrá hacer y deshacer a su gusto, teniendo también el pleno control del Parlamento Nacional, gracias al pacto que hará con todos los grupos parlamentarios afines.
Mientras tanto, la mayoría de peruanos que queremos tener algo de tranquilidad en nuestras vidas, debemos rezar por que no se repita lo acontecido en la década de los 90s y la nueva gobernante por lo menos combata eficazmente la extorsión y la criminalidad. Lo demás no sé si será posible.
Nexmi Daza Arenas – Periodista y Escritora
Foto El Peruano




