¡Qué difícil la votación del 04 de octubre, sino elegimos bien estaremos peor que ahora!

Que difícil esta la decisión que debemos tomar todos los peruanos el próximo 4 de octubre, y nada nos asegura que esta vez, la elección de las futuras autoridades será mejor que la anterior. Es más, creo sin temor a equivocarme que tendremos peores gobernantes. Dios mío porque creaste al hombre y la mujer, debiste dejar el mundo sólo con plantitas y animalitos. ¡Cuántas calamidades se hubieran evitado!
Confieso: todavía no sé por quién votar, pero sí sé por quien o quienes no votaré así me pagan un millón de soles. No votaré por aquellos que confrontan procesos judiciales, por aquellos que ya gobernaron e hicieron de las suyas en otros municipios, tampoco le daré mi apoyo a esos candidatos que por haber laborado un tiempito en una entidad pública ya nos quieren convencer de que cuentan con la capacidad suficiente para gobernar, cuando no existen prueba alguna de haber realizado una labor eficiente en el cargo que desempeñaron.
Como se podrá ver, nos queda muy poco de donde escoger, solo entre los candidatos que no tienen ninguno de los antecedentes citados, que son nuevos en la política, y cuenten con un currículum que refleje tienen ciertas capacidades para conducir con algo de eficiencia y eficacia las entidades públicas a las cuales postulan.
Si dirigir un municipio distrital con solo 50 mil u 80 mil habitantes es complicado; pues a aparte de ejecutar obras, se debe resolver los problemas de mantenimiento de vías, limpieza de calles, arreglo de parques y recojo de residuos sólidos; dar apoyo a los establecimientos de salud y sus programas contra la anemia, rabia y enfermedades inmune prevenibles; organizar actividades cívico y sociales con los centros educativos y clubes del adulto mayor; organizar actividades deportivas y apoyar a clubes deportivos; además desarrollar los programas del Vaso de Leche y Pensión 65; etc. etc. Y no todos estos programas cuentan con presupuesto propio o enviado desde el gobierno central, muchos se financian con recursos propios, y para tener estos ingresos se debe desarrollar campañas para recaudar los arbitrios municipales y el impuesto predial.
Todo lo anterior se incrementa en 5 o más veces en el caso de los municipios provinciales, pues estas entidades tienen además que: regular y controlar el transporte urbano y público, reducir la contaminación ambiental, ver el cumplimiento del plan metropolitano para el crecimiento urbanístico, cuidar el patrimonio monumental y cultural de la provincia, conducir las acciones de prevención y atención de desastres naturales, desarrollar obras de mayor envergadura en vías de comunicación entre distritos; controlar el comercio ambulatorio, la limpieza de los mercados, regular el funcionamiento de camales y habilitar más vertederos de los residuos sólidos de toda la provincia etc. etc. etc.
Y en el caso de los gobiernos regionales, estos manejan un presupuesto de varios cientos de millones porque tiene que conducir el desarrollo de toda la Región, construir nuevas vías de acceso interprovinciales y darles mantenimiento; edificar nuevos hospitales, colegios y dar a los actuales el mantenimiento y soporte logístico para su funcionamiento; preservar el patrimonio cultural de toda la región; regular las actividades extractivas, productivas y turísticas etc. etc. etc., es decir, es harta chamba!
A parte de todo lo dicho en cada nivel de gobierno, las autoridades tienen que atender las demandas particulares de los pobladores y comunidades; y atender los reclamos de la gran masa de trabajadores de cada gobierno, quienes cada año exigen el cumplimiento de los pactos colectivos e incremento de remuneraciones. Y de yapa las demandas del gremio de construcción civil que presionan a todas las autoridades para que se cumplan las cuotas de trabajo.
Como se podrá ver, ser autoridad no solo es aparecer en las ceremonias, firmar documentos, sino se debe tener conocimientos por lo menos a nivel general para ordenar y hacer trabajar a sus funcionarios quienes si deben ser especialistas en las diferentes áreas parar lograr los diferentes objetivos.
Pero si el gran jefe, desconoce sus funciones y encima se rodea de incapaces que solo buscan un empleo para vivir cómodamente o los conocimientos que poseen sólo los dirigen a obtener beneficios ilegales, entonces el fracaso esta más que asegurado y el daño al Estado garantizado.
Pero el problema no está sólo en los candidatos sin preparación y malos antecedentes, sino también en los que apoyan las campañas, esa gente que sale a las calles todos los días con banderas, polos y chalecos, para repartir volantes, fósforos, lapiceros y otros obsequios a los transeúntes y electores; igualmente en los dueños de camionetas y propietarios de empresas, que prestan sus vehículos y proporcionan los regalitos no gratuitamente, porque los cobraran y con creces si su candidato llega al poder. Así los primeros exigirán un puesto de trabajo y los segundos ser proveedores de todo los que sea posible; y con ello, se convertirán en motivadores de la corrupción y promotores del fracaso del Estado del cual todos somos parte. Si, “todos somos el Estado y todos nos fregamos”.
Así que, si quieres sumarte a la corrupción y ocasionar el fracaso de nuestro país, vota por los mismos de siempre, apóyalos y exige tu parte. De lo contrario, informémonos, revisemos las hojas de vida de los candidatos, analicemos sus planes de gobierno, veamos que es posible y que no.
Pensemos, repensemos y recién tomemos una decisión responsable que demuestre nuestro cariño hacia nuestro distrito, provincia y región.
Nexmi Daza
FOTO CONGRESO




