En la UNSA el 71.3% de estudiantes tiene síntomas de depresión y 60.2% síntomas de estrés, revela tamizaje

La Dirección de Bienestar Universitario de la UNSA dio cuenta del Plan de Prevención del Suicidio en la comunidad universitaria luego de aplicarse el instrumento de tamizaje PHQ-9 a 2,780 estudiantes en el proceso de matricula el 2026 que dieron resultados muy preocupantes de su población estudiantil de pregrado.
A la pregunta relacionada con ideación suicida (¿Tienes pensamientos de que sería mejor estar muerto?), el 76% respondió no haber presentado este tipo de pensamientos. Sin embargo, el 23% reportó haberlos experimentado en alguna frecuencia. De ellos, el 8% manifestó estos pensamientos de forma frecuente o persistente constituyendo una señal de alerta que requiere atención, seguimiento y acciones preventivas en salud mental.
El 61% de estudiantes manifestó necesidades relacionadas con la salud mental, entre ellas, 65% expresó dificultades económicas, el 33% dificultades familiares, el 25% de dificultades de bienestar emocional y el 22% de dificultades académicas.
Respecto a los indicadores asociados a la conducta suicida, el 23% de estudiantes presentan antecedentes de ideación suicida pasiva, de los cuales el 2.5% reportaron que estos pensamientos ocurren con frecuencia. El 11.45% reportaron ideación suicida activa, y 1.46% señalaron que estos pensamientos son frecuentes.
En relación con la planificación suicida, el 18% manifestaron haber considerado o desarrollado algún plan suicida, mientras que el 1.34% presentaron intención suicida actual, constituyendo el grupo de mayor riesgo.
El informe señala que la presencia de estos indicadores repercute significativamente en el funcionamiento académico, social y personal de los estudiantes, manifestándose a través de señales de alerta como el aislamiento social, el descenso del rendimiento académico, las ausencias reiteradas a las actividades académicas, las alteraciones de sueño, el consumo problemático del alcohol u otras sustancias, y la aparición de conductas autolesivas.
Por tanto, estos factores predictivos de futuras conductas suicidas obligan a la necesidad de fortalecer estrategias de evaluación continua, intervención especializada y seguimiento oportuno por parte de la UNSA.
El informe señala que se cuenta con 135 voluntarios a cargo de la Oficina Universitaria de Responsabilidad Social quienes participan en las áreas de sociales, ingenierías y biomédicas que reciben capacitaciones en temas relacionados a salud mental, estilos de vida saludable, prevención de la violencia, prevención del suicidio, y la donación voluntaria de sangre, que garantizan la sostenibilidad de las actividades de la promoción de la salud, prevención del riesgo, y fortalecimiento del compromiso social.
Ante esta realidad el Consejo Universitario mediante Resolución 0355-2026, aprobó el Plan de Prevención del Suicidio en la Comunidad Universitaria de la Universidad Nacional de San Agustín y encarga a la Dirección de Bienestar Universitario a través de la Unidad de Salud y Psicopedagogía, la implementación, ejecución y seguimiento del Plan de Prevención del Suicidio en la UNSA el año 2026.
El Plan de actividades comprende, campañas permanentes de salud mental, semana de la salud mental universitaria, talleres de manejo de estrés, regulación emocional, resiliencia, proyecto de vida, habilidades sociales resolución de conflictos, escuelas para padres, actividades socioculturales, formación de lideres estudiantiles como promotores de salud mental. El plan tiene como objetivo garantizar atención especializada, seguimiento y acompañamiento oportuno.
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