pressadminjulio 12, 202214min457

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Día de la Constitución Política: 12 de julio

carta magna

El 12 de julio de 1983, cuando nuestro país era gobernado por el presidente acciopopulista, Fernando Belaunde Terry y había Cámara de Diputados y Senadores, el presidente de la Comisión Permanente del Congreso, Sandro Mariátegui Chiape, promulgó la Ley 23661 en el diario oficial El Peruano que declaraba que cada 12 de julio debía recordarse el Día de la Constitución Política del Perú.

Dicha norma legal vigente, tiene 5 artículos y establecía obligaciones para las entidades estatales y la sociedad peruana y que vergonzosamente, nunca se ha cumplido en el país y a 39 años de su vigencia normativa, es un saludo a “la bandera” como tantas otras leyes, lo que evidencia la falta de sentimiento constitucional que carecemos la mayoría de peruanos.

En resumen, la ley 23661 en su artículo 2, establece que el 12 de julio de cada año es Día Cívico Patriótico Laborable, debiendo izarse el Pabellón Nacional en los edificios públicos, cuarteles, buques y habrá embanderamiento general en toda la República. Si está vigente dicha ley, por normas protocolares establecidas, antes del izamiento del Pabellón Nacional, tiene que haber una ceremonia oficial que debe presidir la autoridad jerárquica más alta de los poderes públicos. Es decir, el presidente del poder ejecutivo, poder legislativo, poder judicial y los jefes de los organismos constitucionales autónomos, así como de los gobiernos regionales y municipales de todo el país.

Hoy 12 de julio, ¿Hemos visto oficialmente que el presidente Pedro Castillo, la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva y la presidenta del Poder Judicial, Elvia Barrios, hayan presidido ceremonias oficiales de izamiento del Pabellón Nacional al recordarse en la fecha el Día de la Constitución Política? ¿Los Jefes de los organismos constitucionales autónomos como el Tribunal Constitucional, Banco Central de Reserva, Defensoría del Pueblo, Contraloría de la Republica, Superintendencia de Banca y Seguros, Junta Nacional de Justicia, el Ministerio Publico y Jurado Nacional de Elecciones, ¿Presidieron ceremonias similares en sus instituciones en cumplimiento de la ley 23661? ¿Hemos embanderado nuestras viviendas los peruanos como ordena dicha norma legal?

El artículo 3 de la ley vigente, señala que, en todos los centros educativos, centros de trabajo, en los Institutos de las Fuerzas Armadas y Policiales, se recordará el Día de la Constitución Política con programas alusivos y con la lectura fundamentalmente del Preámbulo y de los dos primeros artículos de la Constitución. ¿Los Jefes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional efectuaron dichas ceremonias protocolares? ¿Los directores de los colegios desarrollaron ceremonias similares enalteciendo la importancia Constitución Política para la sociedad y el Estado? El artículo 4 de la ley vigente, afirma que los Consejos Municipales, organizarán en las plazas principales de sus jurisdicciones actividades cívicas de izamiento de la Bandera Nacional y las alocuciones correspondientes a la fecha festiva. ¿Cuántas municipalidades del país desarrollaron actividades oficiales alusivas a la fecha el 12 de julio?

Todo lo anteriormente reseñado, tiene que ver con una pregunta inevitable: ¿Por qué razones la mayoría de peruanos no tenemos sentimiento constitucional? Los peruanos en mayoría somos cristianos y con seguridad, casí todos conocemos los diez mandamientos y muchos dominan la biblia. Pero ese mismo interés y sentimiento no lo tenemos por conocer con amplitud nuestra Carta Magna, que es la madre de las leyes de nuestro ordenamiento jurídico vigente y que regula en derechos y deberes a las personas naturales y jurídicas.

No honramos el artículo 38 de la Constitución vigente que refiere que, “todos los peruanos tenemos que respetar, cumplir y defender la Constitución y el ordenamiento jurídico de la Nación”. En 201 años de vida republicana, hemos tenido 12 Constituciones Políticas lo que confirma nuestra fragilidad como Estado ya que no hicimos respetar nuestra Carta Magna como ciudadanos. Hemos llegado al extremo de saludar y felicitar a golpistas de estado a cargo de militares y civiles como sucedió con Alberto Fujimori el 05 de abril de 1992, quien tuvo un respaldo de 82% de peruanos según las encuestas de la época.

El jurista boliviano, Dr. Ermo Quisbert, afirmó que la Constitución Política es “la norma jurídica suprema positiva que rige la organización de un Estado, estableciendo la autoridad, forma de ejercicio de esa autoridad, los límites de los órganos públicos, definiendo los derechos y deberes fundamentales de los ciudadanos y garantizando la libertad política y civil de los individuos”.

Otro jurista, Dr. Javier Tajadura Tejada, indicó que el sentimiento constitucional es “la adhesión intima a las normas e instituciones fundamentales de un Estado en forma consciente porque se estiman necesarias y convenientes para la integración, mantenimiento y desarrollo de una justa convivencia social y la intensidad de ese sentimiento es un buen criterio para medir su madurez cívica y nivel de cultura política”.

Tengo la impresión que la mayoría de peruanos carecemos de sentimiento constitucional ya que, en los 201 años de vida republicana e independiente, nos hemos dejado arrastrar por caudillos militares y civiles al cambiar constantemente de Constituciones e incluso aplaudir y elogiar a los golpistas, destrozando la institucionalidad del Estado. Históricamente, la mayoría de gobernantes golpistas nunca fueron sentenciados por el poder judicial, ya que anteriormente teníamos a jueces timoratos que tenían miedo de sancionar a políticos gobernantes por incumplir leyes vigentes y con razón por quebrar el ordenamiento constitucional.

El artículo 14 de la Constitución de 1993, afirma que “la formación ética y cívica y la enseñanza de la Constitución y de los Derechos Humanos, son obligatorias en todo el proceso educativo civil o militar”, que es confirmada en la Ley General de Educación 28044, pero esa Ley no se cumple a plenitud en las instituciones educativas desde el nivel básico hasta el universitario.

Otra de las pruebas irrefutable que los peruanos no tenemos sentimiento constitucional hoy, es que mientras un grupo promueve el referéndum para consultarle al país la necesidad de una nueva Constitución, otro grupo promueve otro referéndum para evitar que la Constitución de 1993 no se derogue ni modifique y se mantenga inalterable. Lo grave es que, en la Comisión de Constitución del Congreso, se ha aprobado un proyecto de ley que obliga que todo proceso de referéndum debe pasar primero por el Congreso, olvidando los padrastros de la patria que el soberano que es el pueblo son los que tienen definir su futuro y no son los asalariados parlamentarios quienes deben poner trabas y obstáculos para ejercer un derecho fundamental que la Carta Magna reconoce a los ciudadanos.

Los padrastros de la patria desconocen que por encima de los poderes constituidos (ejecutivo, legislativo y judicial), está el poder constituyente, es decir el soberano que es el pueblo, quienes tienen el derecho a ser consultados en las ánforas si deseamos mantener, modificar o derogar una Carta Magna. Ellos, los congresistas, son nuestros empleados y no son los dueños de los destinos del país y no tienen derecho en ignorarnos ni ningunearnos si deseamos tener o no una nueva Constitución. En las elecciones del 2021, a los 130 congresistas no les hemos otorgado un “cheque en blanco” para que hagan lo que ellos quieren, sino que legislen y reformen el marco jurídico del país en función de los intereses nacionales y no en función de sus intereses políticos, económicos e ideológicos.

Ningún Estado democrático ha “congelado “su Constitución y estas han ido modificándose gradualmente y adecuándose a la realidad político, social y económica del mundo, por lo que lo sensato y prudente, es modificar la actual Carta Magna de 1993 y el foro más democrático y plural es el Acuerdo Nacional donde estamos representados los peruanos con los partidos políticos, gremios empresariales y sindicales, frentes regionales, iglesias, colegios profesionales, universidades, etc. Sin embargo, el Acuerdo Nacional nunca es consultado y los cambios a la Constitución lo imponen verticalmente en el Congreso Nacional donde supuestos representantes de la Nación, no actúan en función de los intereses nacionales, sino que la mayoría de ellos parecen lobistas del poder económico y político neoliberal.

Está opinión la emitimos hoy 12 de julio del 2022 al recordarse 39 años de vigencia de la Ley 26331 que nuestras autoridades nacionales, regionales y municipales no acatan, ni la mayoría de peruanos no recordamos ni tenemos interés en conocerla, lo que pone en evidencia nuestra falta de sentimiento constitucional, que otros Estados y sus ciudadanos, valoran y reconocen e incluso se movilizan en calles y plazas públicas cuando gobernantes civiles o militares pretenden quebrar el orden constitucional y legal del país.

Lo vergonzoso es que el poder ejecutivo a través del ministerio de Justicia y el Congreso a través de su presidenta, que eran las instituciones obligadas hacer cumplir la ley vigente, no solamente no hayan programado ninguna ceremonia protocolar, ni mucho menos hayan recordado a la sociedad peruana y las autoridades del país, la vigencia de la norma legal enumerada. Lo más censurable es la negligencia institucional del Congreso Nacional, ya que en dicho poder del Estado se aprueban leyes de cumplimiento obligatorio que ellos no han cumplido. Es decir, estamos como popularmente se dice, el Estado contra el Estado, ya que el poder legislativo aprueba normas legales, pero es ese mismo parlamento quien los incumple dando una pésima señal a la sociedad peruana.

Definitivamente, no tenemos sentimiento constitucional la mayoría de peruanos. El Congreso aprobó leyes de menor importancia, como la ley del emolientero, el día del pisco, el día de la canción criolla, etc., cuyos actores de esos sectores lo celebran con efusividad y programan con antelación programas festivos alusivos a la fecha e invitando a la ciudadanía, pero cuando se trata de la Madre de nuestras Leyes como es la Constitución, nadie se da por aludido y el 12 de julio es un día más en el calendario nacional que nadie celebra ni recuerda.

Concluimos esta columna de opinión, recordando al célebre político y abogado norteamericano que fue presidente de su país, Abrahán Lincoln, quien hizo famosa la frase histórica respecto a la Constitución: “El pueblo es el soberano y el amo legitimó del Congreso, de los Tribunales de Justicia y el Gobierno, no para derrocar la Constitución, sino para derrocar a los hombres que pervierten la Constitución y las leyes”.

Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado             

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