pressadminjunio 18, 202229min1011

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A veinte años del Arequipazo que puso en jaque al gobierno de Toledo y paralizó la venta de EGASA

un arequipazo

Es probable que muchos jóvenes de hoy, no tengan remota idea que paso en Arequipa el año 2002 y en tal razón, me parece oportuno recordar esa gesta cívica del Arequipazo, de quienes entonces éramos adultos y pudimos apreciar directamente como periodistas, una rebelión pacífica contra el gobernó de Alejandro Toledo, quien quiso imponer a sangre y fuego, la venta de la empresa regional EGASA, pese a que públicamente firmó una carta en la FDTA donde prometía no continuar con el proceso de privatizaciones. Creo personalmente, que fueron los agravios del ex ministro del interior, Fernando Rospigliosi, quienes nos calificó a los arequipeños de “extremistas y violentistas” en medio de la protesta ciudadana, lo que generó el rechazo total de los arequipeños al gobierno y la plena adhesión a la huelga indefinida, lo que finalmente dejo un saldo de dos jóvenes fallecidos y decenas de heridos. Sin embargo, se logró el objetivo final, paralizar y suspender la venta de la empresa eléctrica, pero también hacer respetar la dignidad del pueblo arequipeño mancillada por parte del gobierno nacional, y logramos en un acta firmada un desagravio publicó por representantes de Toledo que arribaron a nuestra ciudad, lo que ya forma parte de nuestro legado histórico que heredaremos a las nuevas generaciones y que hoy merece recordarse.

UNA BREVE CRÓNICA DEL AREQUIPAZO

En febrero del 2002, el Frente Amplío Cívico de Arequipa (FACA), inició una serie de protestas contra la privatización de las empresas públicas eléctricas Egasa y Egesur de parte del gobierno de Alejandro Toledo. En ese entonces, Juan Manuel Guillén Benavides, alcalde de Arequipa, anunció con presentar una acción de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional.

Luego como ciudadano y autoridad edil, presentó una acción de amparo el 26 de abril, la misma que fue admitida meses después por el poder judicial.

Aun así, seguía la privatización. El 3 de junio, los dirigentes del FACA entran en huelga de hambre y ante la impotencia de no ser oídos, el Dr. Guillén el 11 de junio, los visita en el atrio de la Catedral y se compromete apoyarlos. Por la tarde se reúne con los alcaldes distritales y se declaran en huelga de hambre, pueblo y autoridades unidos, liderando el “Arequipazo del 14” que movilizó exitosamente a la población contra la privatización durante 5 días, hasta lograr la paralización total de la venta de las empresas eléctricas a nivel nacional. Pese que Arequipa estaba declarada en Estado de Emergencia, siendo azotada con una lluvia de bombas lacrimógenas y represión policial, con el saldo de dos fallecidos.

ANTECEDENTES

Durante la campaña electoral el candidato a la presidencia Alejandro Toledo, sostuvo diversas reuniones con organizaciones gremiales de Arequipa. El día 16 de mayo del 2001, en horas de la mañana, realizó una visita a la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA), firmó un Acta de Compromiso que ante un eventual gobierno suyo, no privatizaría SEDAPAR, se lee en el documento que,  “El Dr. Alejandro Toledo se compromete a impulsar el proceso de regionalización, la reactivación de los proyectos de desarrollo regional, así mismo se compromete a defender el patrimonio regional en particular la intangibilidad de SEDAPAR, SEAL Y EGASA.

INCUMPLIMIENTO

Alejandro Toledo, ya como Presidente Constitucional del Perú, continuó con la política de privatizaciones del régimen fujimorista, poniendo a la venta las empresas de Generación Eléctrica Egasa (Arequipa) y Egesur (Tacna), desconociendo su compromiso en campaña electoral, desencadenando la protesta del pueblo arequipeño.

PRIMER PARO

El 26 y 27 de febrero (2002) se produce el primer paro contundente organizado por el FACA que reunía a sindicatos de la FDTA y organizaciones sociales. Protestaron contra la privatización. El ministro Carlos Bruce, pedía la suspensión del paro para dar inicio al diálogo, por lo que los dirigentes, se reunieron con el Prefecto de Arequipa Luis Gutiérrez Cuadros no llegando a ningún acuerdo, por su parte el presidente del Consejo Transitorio de Administración Regional Edgar Gallegos Melgar CTAR, también buscaba persuadirlos de suspender la medida de lucha y no tuvo éxito.

SEGUNDO PARO

El segundo paro sucedió el 21 de marzo (2002) fue macro regional acatado por los departamentos del Sur y centro del país. El alcalde de Arequipa Juan Manuel Guillén Benavides respaldó la protesta, la paralización desarrollada fue exitosa. La autoridad edil señaló que Toledo debería dialogar con el pueblo y de esta forma fortalecer la democracia que ha venido pregonando antes de ser presidente y durante su corto gobierno.

Un día antes, el 20 de marzo se llevó a cabo la reunión de la comisión de privatización CEPRI en el local de la Prefectura de Arequipa para explicar a la ciudadanía las bondades de la privatización a la que no asistió ningún representante del Frente Amplio, universidades o colegios profesionales.

TERCER PARO

El 16 y 17 de abril se realizó el tercer paro. Guillén Benavides, anunció que presentaría ante el Tribunal Constitucional, una acción de inconstitucionalidad en contra del proceso de privatizaciones unilateral por el Gobierno de Toledo Manrique, explicaba que no se encuentra en discusión el tema de las ventajas o desventajas de la privatización, si no el hecho ineludible que el principal accionista de las empresas Seal y Sedapar era, el pueblo usuario sin excepción; y los alcaldes solo son sus representantes. Sin embargo, tuvo que buscar otro mecanismo legal porque no procedería la inconstitucionalidad.

MARCHA DEL COLLASUYO Y LA ACCIÓN DE AMPARO

El 24 de abril se protagonizó la marcha del Collasuyo en Lima en el intento de paralizar la privatización, a raíz que el presidente Toledo confirmó que su gobierno no detendría las privatizaciones de empresas públicas, que incluía a las empresas eléctricas del Sur del país.

En tanto, Juan Manuel Guillén en su condición de alcalde de Arequipa y ciudadano, interpone una Acción de Amparo en la Corte Superior de Justicia de Arequipa, contra el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del estado (FONAFE), la Comisión de Promoción de la Inversión Privada (COPRI), el Comité Especial de Privatización (CEPRI), con el objeto de que, “Se disponga el CESE de la amenaza de violación del derecho de propiedad que tiene el Gobierno Regional de Arequipa sobre las acciones de la Empresa Eléctrica Regional Sociedad Eléctrica del Sur Oeste S.A- SEAL y sobre las acciones de la Empresa de Generación Eléctrica de Arequipa S.A. –EGASA y se declare la inaplicabilidad de los actos de transferencia de acciones de dichas empresas a favor del Poder Ejecutivo y del proceso de privatización que los accionados vienen realizando”.

La Acción de Amparo que fue admitida, mediante resolución de fecha 26 de abril del 2002, expediente 2002-2045, corriéndose traslado a los demandados para que contesten en el plazo de 3 días. La lucha continuaba, como un recurso complementario a la Acción de Amparo, la comuna provincial, presentó una Medida Cautelar ante el Noveno Juzgado Especializado en lo Civil que despachaba la Jueza Gaby Pantigoso Meza. La razón de la Medida Cautelar, era suspender el proceso de privatización de EGASA, de manera inmediata, mientras se resolviera la acción de Amparo, considerando que la apertura de sobres estaba programada para el día 15 de mayo y no alcanzaría a resolverse la misma.

CUARTO PARO

El 14 de mayo sucede el cuarto paro por las continuas amenazas del jefe de Estado, alegando que los manifestantes eran antidemocráticos. El alcalde Guillén Benavides, emplazó al mandatario, en especial al ministro del Interior Fernando Rospigliosi, señalando “si hay elementos ultra interesados en luchar contra la democracia que los denuncien con nombres y apellidos”. Así mismo, dijo que “el pueblo de Arequipa una vez más ha dado ejemplo de civismo, y ha dado una respuesta contundente al gobierno demostrando que sí respetó la democracia, el orden público, así como la propiedad privada”, porque ese paro fue pacífico.

HUELGA DE HAMBRE

El día 3 de junio del 2002, se da inicio a la huelga de hambre del FACA, en el frontis de la Catedral de Arequipa, al verse impedidos de ingresar a la Iglesia de la compañía por un fuerte contingente policial. Los huelguistas que iniciaron la drástica medida fueron:  Gerónimo López Sevillano de Construcción Civil,  Luis Vilca Pachao dirigente del Sutep,  David Gonzales dirigente nacional del Sutep,  Gladys Salas del sindicato del municipio de Hunter,  Jaime Quito Sarmiento de Juventud Socialista,  Enrique Huamán Cahua de Juventud Socialista,  Mary luz Cayllahua de Juventud Socialista,  Eduardo Retamozo Chávez del Frente de despedidos,  Aurelio Ibárcena despedido de transportes  y Guillermina Moscoso.

Días después se sumaron cuatro voluntarios más a la huelga: Fermín Escobedo y Francisco Parí Nina de Enafer, Delia Aragón de Vilca despedida de Corpac y Ricardo Arias Huisa, laico católico y otros más. Ante la impotencia de no ser oídos, el alcalde Guillén Benavides, el 11 de junio visita a los dirigentes apostados en el atrio de la Catedral para darles su respaldo y por la tarde en sesión extraordinaria del Consejo Municipal, con los alcaldes distritales acuerdan entrar en una huelga de hambre al día siguiente, luego del izamiento de la Bandera, suscitando el toque de las campanas, al grito de “Arequipa Revolución” y “Arequipa Dignidad”. En el Congreso el parlamentario Arturo Valderrama, también se declaró en huelga de hambre.

ALCALDES EN HUELGA

Juan Manuel Guillén, alcalde provincial de Arequipa, lideró el Arequipazo con la huelga de hambre, junto a Simón Balbuena Marroquín, alcalde distrital de Hunter; Luis Aguirre Chávez, alcalde distrital de Miraflores; Emilio Díaz Pinto, alcalde distrital de Sachaca; Benigno Cornejo Valencia, alcalde distrital de Cerro Colorado; Jorge Linares Ruiz, alcalde distrital de Vítor, Lili Maldonado de Tamayo, alcaldesa (e) distrital de Yanahuara y Hernán Gallegos Vizcarra, alcalde distrital de Sabandía. Luego otros más se sumaron siendo 31 burgomaestres en total.

FALLO JUDICIAL FAVORABLE

El fallo de Noveno Juzgado del Poder Judicial de Arequipa, ordeno al gobierno detener el proceso de privatización, y reconoció al Gobierno Regional como titular de las empresas. En el documento se lee: “Que, mediante sentencia N° 066-2002 de fecha 12 de junio del 2002, el juez del Noveno Juzgado de la Corte Superior de Arequipa “Declaró inaplicable a la Región Arequipa, 1) los efectos de la Resolución Suprema 370-94-PCM de fecha 2 de setiembre de 1994 que ratifica el acuerdo de COPRI, mediante el cual incluye en el proceso de promoción de la inversión privada entre otros a la Empresa de Generación Arequipa Sociedad Anónima – EGASA; 2) los efectos de la Primera Disposición Complementaria Transitoria y Final de la Ley 27170, en la parte que dispone la transferencia de acciones a FONAFE. En consecuencia: Ordeno que la Agencia de Promoción de la Inversión – PROINVERSION, sucesora de la Comisión de Promoción de la Inversión Privada – COPRI, cese la amenaza de actos de disposición de las acciones cuya titularidad corresponde a la Región Arequipa, en la Empresa de Generación Eléctrica de Arequipa Sociedad Anónima EGASA y la Sociedad Eléctrica del Sur Oeste Sociedad Anónima – SEAL”. (Noveno Juzgado).

Una vez conocida la sentencia y ante la inminente privatización, Juan Manuel Guillén Benavides, como ciudadano y alcalde de la Municipalidad Provincial de Arequipa, “solicita se dicte Medida Cautelar de No Innovar a efectos de que se suspenda provisionalmente los actos tendientes a la Privatización de las Empresas SEAL Y EGASA manteniéndose la situación de hecho y derecho existente al momento de la interposición de la demanda conforme a lo dispuesto por el Art. 687 del C.P.C”. Acción interpuesta ante el Noveno Juzgado Civil para que se ejecute inmediatamente por ser inminente el peligro en la demora que traería como consecuencia la irreparabilidad del perjuicio al derecho constitucional invocado… Anotación de la demanda y la sentencia en la oficina Regional Registral de Arequipa”

En medio de detonaciones continúa el paro el 13 de junio y hacen un mitin en la Plaza de Armas, con la participación de cinco oradores. Leonardo Maquera de (AUPA), Alejandro Pacheco del Frente de Despedidos, Luis Vilca del SUTEP, Gerónimo López de Construcción Civil y Luis Saraya de la FDTA, cerrando el Dr. Juan Manuel Guillén Benavides, la protesta contra la privatización.

EL ESTALLIDO SOCIAL DEL AREQUIPAZO

14 DE JUNIO: Primer Dia

Mientras Arequipa luchaba contra la intransigencia gubernamental, la empresa belga Tractebel se adjudicó las generadoras de electricidad Egasa y Egesur subastadas por Pro inversión al hacer una oferta de 167 millones 432 mil un dólar, monto que es superior en unos 11 millones de dólares a lo que se había fijado como monto mínimo. La licitación pública se realizó en el auditorio de Petroperú bajo fuertes medidas de seguridad, y teniendo como único postor a la empresa belga. El congresista Arturo Valderrama irrumpió la subasta y dijo, “se está procediendo a despojar a Arequipa de un bien legítimo, se quiere regalar Egasa y Egesur; si este acto se realiza se convertirá en un acto irrito”, sostuvo.

En tanto los alcaldes unos a otros se miraron con sorpresa e indignación y por un momento hubo silencio en el ambiente de la huelga de hambre cuando se consumó la privatización de Egasa, el silencio fue interrumpido por un fuerte grito de la masa, que indignada en coro manifestaron, “Arequipa no se vende, Arequipa se defiende”, así los alcaldes se declararon en huelga de hambre indefinida, como forma de protesta, por la decisión del Ejecutivo de proseguir con la privatización de las empresas, haciendo oído sordo al clamor del pueblo, sus autoridades y aun mandato judicial.

Por su parte la población, una vez que se concretó la venta de las empresas, decidió concentrarse en la Plaza de Armas para manifestar su disconformidad con la forma de proceder del gobierno, lanzando arengas contra el gobierno y sus ministros. Se bloquearon los accesos de la ciudad e izaron las banderas del Perú y de Arequipa en los hogares. El tránsito vehicular se interrumpió por completo, el comercio cerró sus puertas, la ciudad se paralizó totalmente.

Mientras los dirigentes del FACA estaban en la Corte de Justicia de Arequipa dando su respaldo al juez que falló a favor de Arequipa, en las calles la situación ya se había desbordado y en menos de una hora lo único que se escuchaba en las calles es el grito de, “Arequipa Revolución” y los disparos de bombas lacrimógenas por parte de la Policía. El ataque comenzó cerca al medio día, cuando manifestantes levantaron barricadas en la esquina de la calle Álvarez Thomas, de ahí el bombardeo no cesó.

El alcalde Guillén Benavides, en el mitin convocado por el FACA, señaló, “el gobierno ha escogido el peor camino para solucionar los pedidos de la población, el camino de la prepotencia y de la imposición autoritaria, por eso los convocamos a resistir pacíficamente a este gobierno y recuperar el estado de derecho que ha sido violentado de una manera abusiva y amenazante”. El mitin fue realizado luego de que los alcaldes salieran en marcha junto con la población, recuperando la Plaza de Armas, el lugar más representativo del pueblo de Arequipa.

15 DE JUNIO: Segundo Día

Arequipa amaneció paralizada. En el Centro Histórico se volvieron a quemar llantas desde las primeras horas del día. El comercio, la banca y la industria mantenían sus puertas cerradas, ni un solo vehículo circulaba por las calles y avenidas que se mantenían bloqueadas en diferentes tramos, las calles estaban llenas de vidrios rotos, desadoquinado de algunas calles, en la Plaza de Armas piedras desperdigadas y barricadas.

El aire viciado de tanto gas lacrimógeno de las bombas lanzadas por la policía, además de buzones abiertos por los manifestantes para poder obtener agua y mitigar los efectos de las bombas lacrimógenas. De allí que el alcalde Guillén, hiciera un llamado a los comerciantes para que puedan atender por lo menos en horas de mañana para abastecer a los hogares mistianos. Pidió a los miles de pobladores que, desde cada distrito, lugar y casa, se mantengan vigilantes y formen una trinchera pacífica para continuar con la lucha, ya que manteniéndose firmes conseguirían la victoria final.

16 DE JUNIO: Tercer Día

Mediante Decreto Supremo 052-2002 PCM, emitido por la Presidencia del Consejo de Ministros y publicado el mismo domingo en una edición especial en el diario oficial El Peruano, la ciudad de Arequipa, es declarada en Estado de Emergencia por 30 días, período durante el cual el comandante de la Tercera Región Militar, General EP Oscar Gómez de la Torre Ovalle, asumiría las funciones de jefe político militar para restablecer el orden, la seguridad y la tranquilidad pública. El toque de queda fue de diez de la noche a cinco de la mañana.

17 DE JUNIO: Cuarto Día

Continuaron los cacerolazos como protesta por el Estado de Emergencia, la ciudad amaneció sitiada por las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional del Perú y soldados del Ejército Peruano, quienes permanecían acantonados en las principales vías y calles de acceso a la Plaza de Armas. Desde tempranas horas los manifestantes, desobedeciendo el estado de emergencia se congregaron en la Plaza de Armas y alrededores: allí fueron atacados con bombas lacrimógenas cuando entonaban el Himno de Arequipa.

18 DE JUNIO: Quinto Día

Llegó una comisión de Alto Nivel presidida por monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio e integrada por el vicepresidente Raúl Diez Canseco, el ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola; el ministro de Educación, Nicolás Lynch; el ministro de Salud, Fernando Carbone; el ministro de Relaciones Exteriores, Diego García Sayán, el R.P. Gastón Garatea, miembro de la Comisión de la Verdad y el ex Defensor del Pueblo, Jorge Santisteban; Jorge Villacorta (ex viceministro de Infraestructura); llegaron para recuperar el diálogo que se produjo en el colegio San José. Después de varias horas de tensas negociaciones, ese día no hubo acuerdo.

19 DE JUNIO: Sexto Día

El trabajo se retomó el 19 y después de más de 19 horas de conversaciones, se firmó un acta que puso fin al “Arequipazo”. Se dejó sin efecto la privatización y el gobierno de Toledo pedía disculpas por las agresiones verbales de sus ministros.

La población salía a las calles, el pueblo había triunfado, Arequipa se había hecho respetar. El festejo era general en los barrios y en la Plaza de Armas donde la gente festejaba bailando el Carnaval Arequipeño y entonando el Himno de Arequipa.

BREVE ANÁLISIS DEL TEMA

Del 14 al 19 de junio los enfrentamientos entre policías y manifestantes en Arequipa, fueron constantes. Fallecieron dos jóvenes que casualmente transitaban por las calles, Edgar Pinto Quintanilla y Fernando Talavera Soto. Ambos murieron por impacto de las bombas lacrimógenas. Además, se reportaron 318 heridos.

Con dicha gesta, se dejó muchas lecciones que hoy a 20 años después, debemos recordar y reflexionar. Arequipa dio una lección de civismo al país, no solo porque detuvo el proceso de paralización que impuso Toledo, sino que usando las armas de la democracia como lo fue la acción de amparo y la movilización ciudadana en calles y plazas en forma pacífica, los characatos defendimos un patrimonio regional como fue EGASA. No solo eso, sino que los arequipeños obligaron a un político candidato, que respetará su palabra de no privatizar EGASA cuando fue gobierno, es decir, a respetar su palabra empeñada.

Asimismo, se detuvo el proceso de privatizaciones que religiosamente se imponía al país desde el gobierno de Fujimori que regaló nuestras empresas públicas con procesos manchados de corrupción no sancionados hasta hoy. Finalmente, los mistianos ratificamos nuestro liderazgo nacional, ya que, con la ley, la razón y con el pueblo en las calles, le demostramos a la nación y al mundo, que en el Perú hay una ciudad rebelde que no en vano fue calificada por destacados historiadores e intelectuales que, Arequipa es, “La capital jurídica y cívica del Perú”.

Lástima que a veinte años del Arequipazo, nuestras principales instituciones representativas y líderes sociales de la blanca ciudad, hayan dejado desapercibida esta fecha histórica sin ninguna actividad para que nuestros jóvenes y niños lo recuerden y valoren en su justa dimensión. El Arequipazo ya forma parte del hermoso legado que nuestros antepasados nos dejaron y que debemos heredar a nuestros hijos y nietos, ya que una ciudad sin alma ni civismo, es una ciudad fantasma que nos trasciende ni deja huella en su historia a sus hijos ni a su patria.

Reconocemos desde esta tribuna digital, al líder natural de dicha gesta cívica como es el Dr. Juan Manuel Guillen, ex alcalde provincial de Arequipa, al ex congresista Arturo Valderrama, a todos los ex alcaldes distritales, a los ex dirigentes y luchadores sociales de diversas instituciones y al noble pueblo de Arequipa, quienes hace veinte años atrás, dieron una lección de civismo al Perú que difícilmente volverá a suceder en el futuro en otra ciudad del país.

Leonor Murguía Saico – Periodista

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