Hugo Amanque Chaiñafebrero 16, 202210min696

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¿Qué es el periodismo de investigación?

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Imagen: Fundación Gabo

El periodismo de investigación es el que analiza en profundidad un tema en particular con el fin de poner en evidencia hechos de corrupción, analizar políticas gubernamentales y corporativas o llamar la atención sobre tendencias sociales, económicas, políticas o culturales. Un periodista de investigación puede dedicar meses o años a un solo tema. A diferencia del rutinario, en el que los periodistas reportan material provisto por el gobierno o una ONG, el periodismo de investigación toma la iniciativa para exponer asuntos públicos que de otro modo permanecerían ocultos en forma deliberada o accidental.

El periodismo de investigación demanda del periodista la profundización en un tema o información de interés público. En este sentido, “interés público” significa que una comunidad se perjudicaría de no darse a conocer tal información o se beneficiaría por conocerla (o bien materialmente o porque puede tomar una mejor decisión). En algunos casos, la información que beneficia a una comunidad puede perjudicar a otra. Los habitantes de una región forestal, por ejemplo, pueden reclamar mejores precios si conocen el valor de mercado de los árboles que las compañías madereras están interesadas en talar.

Pero a la industria maderera no le convendría porque esta información impulsaría el alza de los precios. Esta problemática puede no afectar a todo un país y ciertamente el “interés público” muchas veces difiere del “interés nacional”. Este último en algunos casos es utilizado por los gobiernos para justificar actos ilegales, peligrosos o no éticos, o para desalentar a los periodistas de informar sobre un problema públicamente relevante. El periodismo de investigación no es instantáneo. Sigue etapas de planificación, investigación y responde a estándares reconocidos de precisión y documentación. La base de una investigación periodística es el trabajo proactivo del reportero y, cuando se puede, de su equipo.

Apenas se tiene una pista de que un tema merece ser investigado, los periodistas desarrollan sus hipótesis, planifican la investigación adicional, deciden sobre los aspectos relevantes y comienzan a investigarlos. Necesitan compilar evidencias, observando y analizando los hechos más allá de una simple verificación de la información recibida. El reportaje final debe relevar información nueva o conectar información previamente disponible de una manera novedosa que revele su importancia. Una sola fuente puede proveer revelaciones fascinantes, permitir el acceso a conocimientos e informaciones que de lo contrario se ocultarían.

Pero hasta tanto la información brindada por esta fuente no sea chequeada con otras fuentes experimentales, documentales y humanas, y su sentido no sea explorado, no puede ser considerada de investigación. La investigación periodística requiere de fuentes más importantes, trabajo en equipo y más tiempo que las noticias de rutina. Muchos reportajes son el resultado de investigaciones en equipo, lo que es una desventaja para medios pequeños, locales o comunitarios con pocos recursos y personal. Un periodista puede necesitar subsidios para poder llevar adelante una investigación y debe aprender a recurrir a especialistas que puedan aportar su experiencia.

¿Los periodistas de investigación son detectives?

Si la pregunta se refiere a las destrezas detectivescas, la respuesta es “sí”, los periodistas son detectives. Cada reportaje comienza con una pregunta que el periodista investiga para formular una hipótesis de su respuesta y su significado social. Así se profundiza en la investigación: siguiendo huellas dejadas en papel, realizando entrevistas que a veces pueden ser interrogatorios y juntando evidencias, algunas extremadamente detalladas o técnicas. Los estándares periodísticos son similares a los de la justicia en cuanto a qué puede considerarse una evidencia válida y cuándo esta constituye una prueba concluyente.

Dado que existen leyes sobre diferentes formas de difamación como la injuria, el estándar de una investigación periodística y la prueba de los hechos no difieren de aquellos que emplea la policía en un juicio. En algunos casos, la pregunta debería más bien ser: “¿está bien que un periodista de investigación actúe como un detective, trabaje en forma encubierta o recurra a micrófonos y cámaras ocultas?”. Aquí, la respuesta es más compleja. Los periodistas de investigación –incluyendo a algunos de los reporteros más reconocidos– utilizan estas técnicas. Sin embargo, el alcance del trabajo encubierto de un fiscal o la afectación de derechos de los ciudadanos investigados por la policía son en general regulados por un marco legal. Los periodistas dependen de su propia ética y del marco legal.

Por lo tanto, y con el fin de actuar éticamente y evitar un juicio, el periodista necesitará sopesar cuidadosamente cada situación antes de actuar. Las cámaras y los micrófonos ocultos solo complementan las pruebas sin procesar y no sustituyen su análisis, chequeo y contextualización, ni la necesidad de elaborar un reportaje coherente. Cuando se sabe dónde buscar y cómo relacionar la información puede encontrarse gran cantidad de evidencia en documentos públicos. Aunque parecidos, los periodistas de investigación y los detectives realizan trabajos diferentes. En algunos casos, el propósito de las investigaciones periodísticas no es probar la culpabilidad de alguien sino simplemente dar testimonios. El trabajo policial termina cuando los detectives encontraron al autor del crimen. La investigación periodística va más allá de esto. Busca los hechos para contarlos en una historia coherente, o encontrarle la lógica que no era tan evidente. Un reportaje da cuenta del contexto y las sutilezas de una historia, y no solo señala con el dedo al acusado.

Si llega a este nivel de profundidad, el periodista de investigación puede estar seguro de haber hecho las cosas bien. La investigación periodística, en su versión “periodismo de indignación”, pretende equilibrar la nota con un balance forzado, dando dos versiones de la misma historia. Es periodismo de investigación cuando tiene certeza de lo que está contando; no hay margen para justificaciones del tipo “podríamos estar malinterpretando” o datos en potencial. Si eso pasa es que el reportaje no está listo para ser publicado.

Por el contrario, esta práctica periodística está más comprometida con estar seguro de la historia que se va a presentar. No puede haber evasivas como “podemos estar equivocados” o «podemos estar malinterpretando». Si subsiste este tipo de dudas, la investigación no ha sido lo suficientemente profunda y el informe no está listo para ser publicado. Nunca hay solo dos caras de una misma historia. Y un reportaje de investigación es equilibrado cuando presenta estas múltiples facetas y sus causas. Un investigador policial deja la explicación de circunstancias atenuantes a los defensores; un periodista de investigación lo explica todo. Los periodistas de investigación también actúan como científicos.

Sus métodos requieren tener apertura mental hasta haber acumulado evidencia suficiente para respaldar una historia. Eso implica no ignorar pruebas en contrario y estar dispuesto a cambiar conclusiones si la evidencia lo requiere. El trabajo del periodista se asemeja al proceso científico en el que los investigadores demuestran una hipótesis con pruebas. Los periodistas de investigación también son gerentes. En proyectos grandes de largo plazo que involucran investigaciones en profundidad, el periodista de investigación necesita trabajar con otros miembros del equipo y expertos para atenerse al plan de la historia. A tal efecto, deberá dominar una comunicación clara y las técnicas del trabajo en equipo.

Edición original de Syed Nazakart y el Programa de Medios de Comunicación de la KAS para Asia Edición en versión en español para la Fundación Konrad Adenauer de Argentina.

 

Hugo Amanque Chaiña


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