Hugo Amanque Chaiñajulio 31, 20219min314

Left Banner

Left Banner

Arequipa: Siempre Cívica y Revolucionaria

nuestra plaza aqp

Nuestra querida tierra el próximo 15 de agosto del 2021, cumplirá 481 años de fundación española en el territorio nacional del Perú. Pocos departamentos del país, han contribuido notablemente en el bicentenario del país a su progreso y desarrollo nacional. Una de ellas, es Arequipa que aportó en todas las disciplinas e instituciones al engrandecimiento de nuestra patria. Una de las tareas pendientes en el bicentenario, es que una de las universidades de nuestra ciudad o colegios profesionales que se supone son la élite de los mistianos, elabore un libro donde se reseñé históricamente, cuáles han sido los más notables arequipeños que han contribuido al desarrollo nacional.

Concretar eso, con seguridad llenará un vacío histórico, especialmente para que las nuevas generaciones de jóvenes que poco conocen de este tema concreto. Ese debe ser ser reto de la Agenda del Desarrollo de Arequipa que reúne a las tres principales universidades de nuestra ciudad o al Consejo Regional de Decanos que congrega a los 27 colegios profesionales de la blanca ciudad.

Nuestra querida ciudad de Arequipa, ha tenido dos valores fundamentales que la historia republicana del Perú le ha reconocido. Su dignidad y civismo a toda prueba. El poeta Percy Gibson, manifestó que había una diferencia entre los ciudadanos characatos y otros connacionales de diversos departamentos del país. Mientras que en Arequipa había ciudadanos que sabían sus deberes y derechos que lo honraban y defendían hasta con la muerte, había peruanos de otras ciudades que “carecían del coraje y arrojo” de los mistianos. El notable historiador peruano Jorge Basadre, reconoció a la ciudad de Arequipa como “cuna de las libertades” ya que de esta ciudad casi siempre emergieron revoluciones y levantamientos populares que pusieron en jaque al país.

No en vano, señaló que los characatos cual revolver siempre apuntaban a Lima si acaso algún gobernante osará quebrar el orden jurídico y democrático de nuestra patria. Por lo tanto, el civismo y la dignidad, son dos valores que hemos heredado de nuestros abuelos y tatarabuelos que siempre debemos mantener en alto, cualquiera que sea el gobernante que no respete el orden constitucional y moral del Perú.

Pero, ¿Cuántos arequipeños conocemos al detalle cuántas rebeliones se dieron en Arequipa? ¿Quiénes fueron los conductores de estos levantamientos? ¿Cuáles fueron los argumentos que enarbolaron? ¿En qué revolución los characatos salimos triunfantes y en cual fuimos derrotados? ¿No sería prudente y oportuno que los historiadores, la Municipalidad Provincial, la Gerencia Regional de Educación, ¿la Escuela de Historia de la UNSA o el Gobierno Regional, publiquen un texto detallado para que nuestros niños y foráneos conozcan nuestro pasado?

Les confieso que tengo poca claridad sobre el número de rebeliones que se gestó en Arequipa por la poca información oficial y confiable sobre el tema. Pese a la insuficiente información que he leído sobre el asunto, tengo la percepción que nuestra ciudad fue cuna de más de una docena de revoluciones, rebeliones o levantamientos cívicos en el siglo XIX y XX.

En 1834, en cabildo abierto, Arequipa, rechazó el golpe de estado del General Bermúdez contra el General Orbegoso al salir en defensa de legalidad. En 1835, Arequipa desconoció a Felipe Salaverry y su gobierno usurpador, quien posteriormente fue fusilado en la Plaza de Armas de nuestra ciudad.

En 1841, el General Vivanco desde Arequipa, se sublevó contra el Presidente Gamarra al permitir que tropas bolivianas ingresen al país. En 1843, nuevamente el General Vivanco se rebeló contra el gobierno de Ramón Castilla, pero fue derrotado y huyó a Chile. En 1854, nuestra ciudad se levantó contra el gobierno corrupto encabezado por los generales Vivanco y Moran, siendo sofocada esta rebelión por tropas limeñas y luego fusilado Moran en la Plaza de Armas.

En 1856, los arequipeños se rebelaron contra la promulgación de la Constitución lo que obligó al Gral Castilla a sitiar Arequipa desde Sachaca a punta de cañones, cayendo cientos de jóvenes characatos. En 1865, nuestros ciudadanos rechazaron el humillante Tratado Vivanco-Pareja encabezados por el Coronel Mariano Prado, quien marchó hacia Lima y después de varios combates, se proclamó como Jefe Supremo y le declaró la guerra a España.

En 1867, Arequipa rechazó la Constitución al considerarla centralista y extremadamente liberal, proclamando como Presidente al que era segundo vicepresidente, el General Diez Canseco cuando era Jefe de Estado, Prado, quien mandó cañonear la ciudad de Arequipa. En 1881, Arequipa se levantó contra la dictadura de Piérola y destituyó al Prefecto General Pedro del Solar.

En 1884, el Gral. Cáceres desde Arequipa se rebeló contra el gobierno del General Iglesias por el Tratado suscrito con Chile por ceder parte de nuestro territorio y desconoció a las autoridades que representaban al gobierno nacional. En 1895, los characatos rechazaron la reelección del Gral Cáceres por sus medidas antipopulares, mientras que, en 1930, los mistianos representados por el Teniente Coronel Luis Sánchez Cerro, se rebelaron contra el gobierno de Augusto B. Leguía, derrocándole por incumplir el manifiesto de ese año y convocándose nuevas elecciones.

En 1950, en plena dictadura de Odria, la ciudad de Arequipa se alzó contra el gobierno nacional después que soldados matarán a estudiantes del Colegio Independencia quienes se habían declarado en huelga exigiendo mejoras y respeto a sus derechos. En el siglo XXI, está la rebelión cívica del año 2002, cuando Arequipa, encabezado por el Alcalde Provincial Juan Manuel Guillen y las fuerzas vivas, rechazó la privatización de EGASA, ya que Toledo no respetó una sentencia judicial ni su promesa electoral.

Es decir, nuestra querida ciudad de Arequipa siempre fue civica y revolucionaria y no claudicó ante los gobernantes que pisotearon el orden constitucional, jurídico y moral de nuestra accidentada república peruana. No en vano, la Asamblea Constituyente de 1979, como reconocimiento a nuestra ciudad como “capital jurídica” del país en la historia republicana del Perú, creó el Tribunal de Garantías Constitucionales, fijando como sede principal, la ciudad de Arequipa. Nuestra ciudad, por tanto, dejó huella en el bicentenario y es el mejor legado que los characatos debemos mantener y acrecentar con nuestros hijos y nietos en las próximas décadas.

Al recordarse en el mes de agosto 2021 en el año de nuestro bicentenario nacional y nuestro 481 aniversario de fundación española, no podemos dejar de evocar al notable intelectual e hijo predilecto de Arequipa como fue, Víctor Andrés Belaunde, quien, al referirse a su tierra, la denomino “el caudillo colectivo del Perú”, justamente porque desde la ciudad blanca, siempre emergió el civismo y las revoluciones como ejemplo ante el país, un legado histórico que siempre debemos mantener.

 Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado

Hugo Amanque Chaiña


Post Banner

Post Banner