Hugo Amanque Chaiñajulio 29, 20215min176

Left Banner

Left Banner

Castillo promete grandes obras, pero no señala donde saldrá el financiamiento

pedro jose

Imagen: Libertad Digital

Eliseo Zeballos Zeballos – Sociólogo y Docente Universitario

Alejandro Toledo (economista) salió de la comunidad campesina de Cabana (Ancash), el paso de canillita a Chimbote y disque terminó en Harvard EE. UU; con un discurso populista reivindicando al campesino y al pobre, simulando actitud Tupamarista agitando la rebelión de los 4 suyos, accedió al poder del Estado y se embistió en esa oportunidad como Presidente de esta República del Perú, hoy con deuda con la justicia peruana por corrupción.

Pedro Castillo (docente de escuela rural) de la comunidad campesina de Puña (Caja marca) maestro rural de su propia comunidad, se embistió como dirigente Sindical de una fracción del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación en el Perú (SUTEP), con un discurso radical antimperialista con mayor populismo, signado como “comunista” mediatizado para la segunda vuelta, con gran apoyo popular se embiste hoy como Presidente del Perú

Dos orígenes parecidos, con historia paralelas, nos anima el entusiasmo que el trance no será el mismo (“Dios nos libre” como dice el viejo adagio popular), aunque “Cerrón Palomino” y compañía “Perú Libre” lo tiene atrapado

El discurso y mensaje de este bicentenario, no fue de sorpresa y de grandes novedades, ha ratificado sus propuestas de la segunda vuelta un discurso lavado y blanqueado con ayuda de un grupo de asesores distante de la actitud violentista (Sendero_Movadev) incluso de un sector de Perú Libre en el cual sigue atrapado no sabe ni puede zafarse, por ello la incertidumbre para la gobernabilidad

Su discurso que desmintiendo la membrecía del “Comunismo” ha incidido en un nacionalismo popular, ofrece y manifiesta: Salud, educación y los demás servicios son la prioridad, incluso declararlos en emergencia, mayor presupuesto y atención gratuita, comprometiendo a los gobiernos regionales y gobiernos locales, más de un millón de empleos, negociar nuevas reglas de juego con   el sector empresarial nacional y extranjero que garantice la equidad y la responsabilidad social.

Ambiciosas y grandes obras como los trenes: Inca y Grau, otros gestos en relación al Ministerio de las Culturas con su nueva sede en la casa de Pizarro, entre otros ofrecimientos   para la agricultura, la PYMES.  Otros cargados de “demagogia” como el ingreso libre a la Universidad, y generalidades como la industrialización del campo entre otros y varios ofrecimientos.

Efectivamente, buenas, grandes y pertinentes intenciones.  El problema y preocupación son los recursos financieros y presupuestales; los montos indicados y propuestos sobrepasan la capacidad financiera del Estado; por otro lado, con que capital social y cultural o los recursos humanos va ha garantizar la gobernanza meritual y exenta de “corrupción”; con qué aparato político dentro del parlamento y fuera de este le garantizarán la gobernabilidad, que necesita para el buen gobierno. Si sigue atrapado por los fueros de Cerrón y Compañía que le impondría desde el Primer Ministro y sucesivamente, el escenario inmediato aviva confrontaciones que seguro empezaran en el nuevo congreso incluso dentro de las propias fuerzas aliadas de Perú Libre y buenos argumentos a la oposición para persistir con fortaleza en su consigna contra el “comunismo”.

Por último, el tema constitucional    que ha generado el mayor debate: ¿una nueva constitución, o modificación de ella, o serán como los 10 mandamientos religiosos y cristianos escritos en piedra? Definitivamente que la realidad es cambiante y más grande que las normas y leyes, son estas que se deben adecuar a las nuevas condiciones   y no a la inversa que la realidad se encasille en la norma.

Lo último que podríamos perder son las esperanzas. Las oportunidades para un Perú diferente y mejor están descontadas, a pesar de todo debemos insistir en ellas.

Hugo Amanque Chaiña


Post Banner

Post Banner