Hugo Amanque Chaiñajulio 23, 202112min188

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La importancia de las precedencias y el protocolo oficial

reconocimiento a sagasti

El presidente Francisco Sagasti, hace dos días atrás en una entrevista en RPP, reveló que cuando ingresó a Palacio de Gobierno en noviembre del 2019, no conocía cómo se administraba la casa de gobierno donde iba a vivir, pero tampoco conocía el protocolo oficial, ni los saludos militares ni el detalle de las precedencias cuando asistía al reconocimiento de los nuevos embajadores de países vecinos, por lo que tuvo que aprender todos esos detalles en los últimos meses para evitar contratiempos, por lo que su sucesor, Pedro Castillo, tendrá que tener un proceso de aprendizaje como él lo tuvo.

Hace cinco años atrás, en una sesión solemne en el Teatro Municipal por el aniversario de Arequipa cuando era alcalde provincial, Alfredo Zegarra, acto que contó con la presencia del presidente de la república, congresistas, el alcalde provincial y otras autoridades de la ciudad, un ex magistrado del Tribunal Constitucional que concurrió a la ceremonia, se retiró molesto e incómodo del Teatro Municipal, como acto de protesta y descortesía de dicha actividad. Sucedió que la mesa protocolar era presidida por el Jefe de Estado como máximo representante de la sociedad civil y los institutos armados, pero en la mesa protocolar también estaban algunos jefes regionales de las fuerzas armadas a quienes no les correspondía estar en la mesa de honor, según el magistrado constitucional, ya que el presidente de la república representaba a todos los institutos armados en dicho acto solemne.

El magistrado constitucional que asistió a la ceremonia en representación del presidente del Tribunal Constitucional, advirtió ese problema y solicitó cortésmente a través de su asistente que corrijan esa situación y lo ubiquen en la mesa de honor, ya que él representaba al organismo constitucional autónomo del TC. Los organizadores de la Municipalidad Provincial, no le hicieron caso y el magistrado constitucional se retiró indignado de la ceremonia, porque entendía que no era un desplante hacia él, sino a la institución que representaba, pero también era el desacato a una norma jurídica que regula las precedencias y el protocolo en el país.

Hace dos años atrás, sucedió un incidente similar que tiene que ver con las precedencias y el protocolo oficial. Por el aniversario de la ciudad de Arequipa, un vocal de la Corte Superior y el presidente de la Corte Superior de Arequipa, se retiraron incómodos de la Misa Te Deum de la Basílica Catedral. Se consideraron maltratados institucionalmente ya que quienes organizaron dicha actividad, no respetaban ni la precedencia ni el protocolo oficial, aunque dicha ceremonia se desarrolló en un recinto religioso.

Un sector de la prensa arequipeña, afirmó en esa ocasión, que personal de seguridad del estado, habría impedido que el vocal superior que representaba al presidente del poder judicial esté sentado en la silla que le correspondía. Todos estos casos relatados, evidencian el desconocimiento de las precedencias y el protocolo que está normado en decretos supremos y deben respetarse escrupulosamente por parte de quienes organizan ceremonias oficiales.

La pregunta es obvia. ¿Cuántas autoridades conocen los alcances y limitaciones de los decretos supremos 096 y 100- 2005 –RE, que regulan las precedencias y el protocolo en el Perú? ¿Los equipos de relaciones públicas o comunicaciones de las instituciones estatales o privadas conocen los decretos supremos que regulan las precedencias y el protocolo oficial?  ¿Conocen los ciudadanos del país las normas jurídicas que regulan las precedencias y protocolos en el país? ¿La Cancillería encargada de regular estos actos protocolares en el país ha efectuado en la última década cursos de capacitación sobre precedencias y protocolo oficial para que todos los ciudadanos conozcan la importancia y la necesidad de estos actos en un Estado?

Mi opinión y experiencia personal, es que en la mayoría de instituciones públicas, privadas, universidades donde se forman los relacionistas públicos y comunicadores e incluso autoridades, no conocerían las normas jurídicas que regulan las precedencias y el protocolo oficial. La precedencia y el protocolo están regulados en los decretos supremos 096-2005- RE y 100-2005-RE donde se precisa, el cuadro general nacional y regional en el Perú, mientras que a nivel internacional está regulado en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

Las precedencias, establecen un orden de antelación práctico con el objetivo de permitir una adecuada organización y conducción de los actos y ceremonias públicas que conciernen al Ceremonial del Estado, aplicando los criterios de racionalidad, representatividad y funcionalidad. El peor ejemplo en la gestión pública en precedencias y protocolo lo dio la impresentable Nadine Heredia en el nefasto gobierno de Ollanta Humala que no hizo ninguna transformación en el país que tanto prometió en campaña electoral.

Nadine Heredia, creía que, por ser la esposa del presidente de la república, todos los funcionarios públicos estaban a su disposición y debían soportar sus caprichos e intromisiones en actos protocolares en el gobierno de Ollanta Humala. Se entrometía en las ceremonias de la juramentación de los ministros de estado, en la acreditación de embajadores de otros países cuando presentaban sus credenciales al Jefe de Estado, cuando el presidente viajaba a otros países y recibía honores de estado por su alta investidura, se sentaba al lado del Jefe de Estado en el estrado oficial en las paradas militares del 28 de julio cuando ese lugar no le correspondía legalmente, etc.

El pésimo ejemplo de la esposa de Humala continúa en algunos sectores de la gestión pública y los responsables de relaciones públicas o imagen institucional de las entidades estatales, no hacen respetar la norma vigente. Sea porque no conocen la norma, por temor al jefe institucional que le confió el cargo, porque en las universidades no les enseñaron esa especialidad tan importante en la gestión pública o simplemente porque accedieron al cargo a dedo por el titular del pliego y son improvisados que no conocen de los alcances de los decretos que regulan las precedencias y el protocolo oficial.

El decreto supremo 100-2005-RE que aprueba el cuadro general nacional de precedencias, señala que hay 101 precedencias, siendo el presidente de la república quien preside un ceremonial de estado, seguido de los presidentes del poder legislativo, poder judicial, ex presidentes de la república, el cardenal de la iglesia peruana, los vicepresidentes de la república, vicepresidentes del Congreso, titulares de los organismos constitucionales autónomos, etc.

Mientras tanto, los cuadros generales regionales de precedencias protocolares tienen 36 ubicaciones y lo encabeza el gobernador regional, el prefecto regional, el presidente de la Corte Superior y el Fiscal Superior Decano, el alcalde provincial, etc. En resumen, en toda ceremonia protocolar, la línea de precedencia debe ser encabezada por la autoridad nacional, regional, provincial o distrital que presida la ceremonia y estar ubicado en el centro de la mesa de honor, salvo que a dicha actividad concurra una autoridad de mayor jerarquía oficial en cuyo caso el anfitrión debe respetar la denominada “ley de la derecha”, por el cual la autoridad y la institución que organiza el acto oficial, deberá ubicarse a la derecha de la autoridad del más alto nivel jerárquico que concurra a dicho acto protocolar como un gesto de cortesía y respeto a las normas jurídicas vigentes a quien preside la ceremonia oficial.

Un detalle final a propósito de este tema. El nuevo presidente electo, el profesor Pedro Castillo, tiene la costumbre de asistir a todas las ceremonias donde es invitado con su sombrero “chotano” que al parecer forma parte de su personalidad y costumbre cajamarquina, pero tampoco viste terno como lo hacen la mayoría de políticos urbanos en actos oficiales. ¿Asistirá Castillo al Congreso el 28 de julio a dar su mensaje a la nación por mandato constitucional con su sombrero “chotano”, sin terno ni corbata, aunque tenga su banda presidencial”? ¿Contravendría eso el decreto que regula el protocolo oficial?

Si asiste al Congreso el 28 de julio para el mensaje a la nación el presidente del partido político, Perú Libre, Vladimir Cerrón, para escuchar el discurso de Pedro Castillo, ¿Podría ser impedido de estar entre los invitados especiales el cuestionado dirigente político de izquierda? Creo que, como invitado, Cerrón, no tendría problemas en estar en dicha ceremonia, pero no puede exigir ningún trato preferente ya que no es autoridad oficial. Otra cosa es que su presencia podría generar malestar y rechazo en la percepción de los políticos y ciudadanos, pero esas simpatías o antipatías políticas no son reguladas por las normas de las precedencias y el protocolo oficial que gobernantes y gobernados debemos respetar escrupulosamente, porque los peruanos vivimos en un Estado Constitucional de Derecho.

Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado

Hugo Amanque Chaiña


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