Hugo Amanque Chaiñaabril 19, 202121min375

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Castillo y Fujimori deben ser dialogantes y reperfilar sus propuestas en segunda vuelta afirma analista Vera

pedro rondero

El voto que obtuvo Pedro Castillo en primera vuelta fue de protesta contras las élites centralistas, contra el orden económico y de esperanza de cambio de los ciudadanos de las provincias en las elecciones del 11 de abril. Así lo afirmó el Doctor en Ciencias Sociales y docente universitario, Eland Vera, quien refirió que en la segunda vuelta Castillo y Fujimori, deben reperfilar sus propuestas, al tiempo de precisar que los medios capitalinos están sometidos a los poderes facticos y las encuestadoras distorsionan y manipulan la información debiendo ser fiscalizados por el JNE. Reproducimos la entrevista que concedió al portal digital Arequipa Misti Press.

Según su criterio, ¿Por qué razones los partidos de derecha, centro e izquierda no se unieron en alianza o frentes electorales para las elecciones 2021 para evitar dispersar el voto como ha sucedido?

La fragmentación de la oferta política se debe al acentuado caudillismo y personalismo de la política peruana. Los partidos en la práctica son argollas electorales de intereses que buscan beneficios personales y de grupo. Las alianzas programáticas de cara a la construcción de un proyecto nacional significarían un avance de nuestra cultura política. Ese horizonte todavía está en ciernes y se aprecia en muy pocas organizaciones políticas.

En países vecinos la izquierda llegó al poder formando alianzas o frentes electorales, pero en las elecciones 2021 tuvimos a cuatro candidatos de la izquierda cuando ellos debieron unirse para llegar al poder. ¿Por qué persiste para usted esta división en la izquierda peruana?

En la izquierda peruana permanece la idea y práctica de los políticos como caudillos salvadores de la patria con proyecto propio. Además, la diversidad de la izquierda es expresión de la heterogeneidad sociocultural. Esto se aprecia en la existencia de una izquierda criolla urbana con agenda moderna y de otro lado una izquierda provinciana, más radical y con ideas conservadoras. Y de allí una gran cantidad de matices. La actual ausencia de alianza se debe a las diferencias de agenda, estratégía e intereses que no se resuelve hasta el momento.

¿Cuáles serían las tres razones principales según su criterio para que la mayoría del pueblo eligiera a Pedro Castillo de Perú Libre en primera vuelta?

  1. Es un voto contra las élites centralistas y la clase política corrupta e irresponsable.
  2. Es un voto de protesta contra el orden económico que genera desigualdad y exclusión.
  3. Es un voto de esperanza en el cambio de la sociedad peruana que parta desde los sectores menos favorecidos.

¿Qué fortalezas y debilidades aprecia usted en Pedro Castillo a nivel personal y en sus propuestas de gobierno?

Son fortalezas sus condiciones de hombre provinciano de origen rural y andino, su apuesta por la educación, por una economía al servicio de la población, por el cuestionamiento al orden neoliberal y por no estar contaminado con la corrupción de las altas esferas limeñas. Son debilidades su conservadurismo en materia de derechos civiles, su desconocimiento de la dinámica de la política del Estado centralista, su alianza con el cuestionado exgobernador de Junín, Vladimir Cerrón y sus propuestas populistas de izquierda.

¿Qué fortalezas y debilidades aprecia usted en Keiko Fujimori personalmente y en sus propuestas?

Son fortalezas su condición de mujer perseverante, joven y heredera del éxito gubernamental de Alberto Fujimori y el vínculo con sectores populares que le ha permitido organizar un partido de escala nacional.

Son debilidades las múltiples denuncias de corrupción de ella, su entorno familiar y político; el vínculo permanente del fujimorismo con el narcotráfico, la condición de organización criminal de su partido político, la conducta asumida frente a los actos de tortura que soportó su madre, haber estudiado en EEUU con dinero corrupto entregado por Vladimiro Montesinos, encarnar los desaciertos, crímenes y corrupción de la dictadura fujimorista, la defensa cerrada del orden neoliberal instaurado en la década de 1990, la conducta antidemocrática y desestabilizadora de la institucionalidad que lideró frente al gobierno de Kuczynski

Para diversos analistas Castillo representa a la izquierda y Fujimori a la derecha y han pasado a la segunda vuelta. ¿Qué estrategia tendrían que implementar ante el electorado para llegar a palacio de gobierno cada uno de ellos?

Ambos deben acercarse a sus potenciales aliados y sectores ciudadanos que se encuentran más cercanos a sus propuestas. Ambos deben asumir una performance pública de diálogo y tolerancia. Ambos deben reperfilar las propuestas de su plan de gobierno. Ambos deben enfatizar sus propuestas que solucionen las crisis sanitaria, económica y política que estamos viviendo. Ambos deben implementar una campaña estratégica de comunicación en medios tradicionales y virtuales.

Keiko Fujimori debe marcar distancia con la corrupción y evitar el terruqueo contra Castillo porque podría provocar un efecto búmeran. Pedro Castillo debe responder rápida y eficazmente la campaña de terruqueo, racismo y macartismo de los próximos días, debe enfatizar su condición de candidato de la esperanza, la integración, el cambio y representante de los sectores marginados del país.

Para algunos analistas, el voto a favor de Castillo es étnico, hepático y provinciano. ¿Comparte usted ese criterio o tiene usted otra interpretación para que el pueblo haya respaldado mayoritariamente al candidato de Perú Libre?

Las élites no han logrado constituir un Estado Nación inclusivo de ciudadanos, arrastramos una fuerte herencia y mentalidad coloniales que se expresa en el aparato del Estado y en las relaciones sociales. El Estado Neoliberal instaurado en la década de 1990 estimula la inversión transnacional y ha establecido una política de represión contra las comunidades y ciudadanos que se oponen al modelo. Es un Estado que no llega con servicios públicos de calidad y además es sistémicamente corrupto.

Además, impera todavía el culto a la viveza criolla y la transgresión de las normas. Y en cuanto a lo económico, nuestro capitalismo es mercantilista. La suma de todo ello es la desigualdad socioeconómica, el centralismo y los pobres niveles de cohesión de la sociedad peruana. Ante esa dinámica perversamente normalizada siempre vamos a asistir a la irrupción cíclica de candidatos que se opongan radicalmente al orden establecido.

¿Qué factores deben evaluar los electores de los candidatos presidenciales en la segunda vuelta 2021 y no arrepentirse posteriormente?

Nuestra cultura política ciudadana, nuestra institucionalidad democrática y la representatividad de los líderes son frágiles, aún prevalecen decisiones políticas que apuntar a respaldar caudillos y beneficios inmediatos. Los proyectos de nación, los objetivos estratégicos y la discusión razonada de los problemas nacionales son preocupaciones de muy pocos ciudadanos. En ese sentido, la población antes de evaluar y decidir su voto debería pasar por un proceso de información, conocimiento, compromiso, participación y toma de conciencia de nuestro proceso histórico, sociocultural y político. Cualquier sistema incluido un ser humano reduce los niveles de error con información, valores y conocimiento de calidad.

Cómo observa usted el rol de los medios de los medios de comunicación de Lima y de Arequipa en esta campaña electoral 2021. ¿Son neutrales e independientes o direccionan sus enfoques periodísticos?

Los grandes medios capitalinos son instrumentos de los poderes fácticos hegemónicos y tienen como finalidad presentar los marcos interpretativos que favorecen el conocimiento distorsionado de la realidad nacional. De modo que se entienda: presentan a los luchadores sociales como delincuentes, y a los empresarios mercantilistas como líderes del desarrollo. Frente a ellos, los medios y plataformas alternativas, las redes sociales y los medios comunitarios son la contraparte, la contra información que lucha por ganar el sentido común y el imaginario colectivo de la ciudadanía.

¿Cuál es su apreciación de las encuestadoras con los últimos resultados de las encuestas respecto a la campaña electoral 2021, no cree usted en ellas y cree usted que el Jurado Nacional los fiscaliza como señala la ley?

La labor de las encuestadoras de opinión y de estudios de mercado se halla extendida en muchos países democráticos y goza de credibilidad. En nuestro país tuvieron una época gris de descrédito durante el régimen de Fujimori. En la práctica son muy pocas las que gozan de confianza cuando se trata de medir opiniones electorales. La mayoría y especialmente las que actúan en el interior cumplen funciones de distorsión y manipulación. Son herramientas de campaña. Por lo que se debería exigir su fiscalización y que eleven el rigor de su metodología muestral. Además, se deberían estimular estudios cualitativos y mixtos, más allá de las encuestas. Y eliminar la prohibición de publicar encuestas electorales hasta una semana antes de los comicios.

En el nuevo congreso tendremos 10 bancadas parlamentarias y esa fragmentación puede ser una fortaleza que los obligue a consensuar normas que el país exige o una debilidad que lesionaría la gobernabilidad. ¿Comparte usted estos criterios o tiene otras apreciaciones?

Ciertamente la fragmentación es la muestra de nuestra heterogeneidad y de la crisis de representación política. Pero es peligrosa, porque se traduce en acuerdos frágiles y en legislación que proviene de múltiples negociaciones que desnaturalizan las propuestas originales. Se impone una reforma política. La Ley de Partidos favorece el oportunismo, el personalismo, el mercantilismo y la fragmentación. La actual Ley de partidos es un atentado a la institucionalidad democrática.

¿Por qué razones cree usted que los limeños eligieron a Martin Vizcarra como congresista de Lima en las elecciones 2021 y Keiko Fujimori para la segunda vuelta electoral? ¿Eso evidenciaría que un sector de la población es muy tolerante a la corrupción?

Martín Vizcarra tuvo la virtud de manejar un discurso mediático oportunista que agrado a la población limeña durante la pandemia, así, las acciones de gobierno fueran un fracaso. Además, se trata de un político populista y calculador que privilegia el efectismo y no los contenidos. Su origen provinciano le permite tener una relación paternalista con la población.

Keiko Fujimori no es una política que valga en sí misma, ella representa y mantiene vigente el recuerdo de la eficacia de su padre, busca reivindicar el legado del fujimorismo y a su propio padre, además es la porta estandarte del modelo neoliberal que ha favorecido a Lima y determinados sectores, y no al interior del país. Sobre la tolerancia a la corrupción, ciertamente hay un sector de la población que disculpa la corrupción, si a cambio hay oportunidades y beneficios.

Vargas Llosa ha expresado su respaldo a Keiko Fujimori, cuando en anteriores elecciones se pronunció abiertamente en contra de ella. ¿Vargas Llosa actúa por convicción democrática, interés económico o alguna otra razón?

Vargas Llosa es un propagandista del (neo)liberalismo y de la cultura occidental eurocéntrica. Aprovecha audazmente su genio literario y fama para presentarse como el intelectual más destacado del país, pero en la práctica hay muchos intelectuales peruanos con menor prensa que tienen mejores y mayor estudio, profundidad, rigor y espíritu crítico. Vargas Llosa está sobredimensionado en su perfil político e intelectual. Y gran parte de ello se la debemos a la hegemonía que encuentra en sus opiniones al garante ad hoc del orden establecido.

Para algunos analistas capitalinos la segunda vuelta estará representada por el “comunismo” de Castillo y el “capitalismo” de Fujimori. ¿Es cierta esa versión? ¿Reflejan intereses políticos diferentes? ¿O pretenden crear miedo y pánico en el electorado? ¿O tiene usted otra argumentación?

La mayoría de los analistas capitalinos mediáticos son funcionales al orden neoliberal e incluso se invisibilizan calificadas opiniones alternativas de la misma capital. El modo simplista “comunismo” versus “capitalismo” está cargado de propaganda ideológica y busca impactar en los ciudadanos menos informados y domesticados en el orden neoliberal. Nuestra realidad es compleja y va más allá de dicotomías y falsas disyuntivas. El país ha atravesado durante la República por cuatro proyectos nacionales que buscaron la institucionalidad estatal. Los cuatro proyectos no lograron aprehender y comprender a cabalidad nuestra complejidad. Nuestras élites e incluso nuestro pueblo cargan aún la pesada colonialidad del poder, del saber y del ser. Somos una diversidad en constante proyecto.

Cuando me refiero a los cuatro proyectos, son: el proyecto republicano de nuestros libertadores, el proyecto civilista de las élites oligarcas, el proyecto nacionalista reformista de los militares y el proyecto neoliberal

¿Qué aspectos positivos y negativos evalúa usted en el gobierno de Francisco Sagasti?

Lo positivo es que se trata de un hombre que ha dedicado su vida a estudiar y proyectar soluciones para el país. Es un profesional con buenas intenciones y proyecta la imagen de la serenidad en medio de tanto dolor y duelo. Junto a Julio Guzmán han tomado en serio el objetivo de crear un partido democrático, moderno y de centro derecha que dialogue con las tendencias vigentes del mundo contemporáneo.

Lo negativo, para el prejuicio subnacional, es que proviene del mundo de la inteligencia y de la élite capitalinas. Le ha tocado estar en uno de los momentos más difíciles de nuestra historia republicana y tiene que lidiar con las grandes limitaciones, inequidades, corrupción y mediocridad de nuestro aparato estatal. La brevedad de su mandato lo limita a producir grandes cambios. Y en todo momento se observan las falencias de su origen académico y culto en medio de una realidad que requiere de audacia, voluntad, liderazgo y entroncamiento con el pueblo peruano.

¿Qué aspectos positivos y negativos evalúa usted en el actual congreso nacional?

Una consideración previa. El diseño institucional del Parlamento peruano, producto de la anti política de la década fujimorista, que buscaba debilitar la representación nacional y sobredimensionar el papel ejecutivo de Fujimori, es un congreso que carece de senado y cámara de diputados como ocurre en cualquier democracia avanzada del mundo, siendo los congresistas representantes híbridos (colisionan sus intereses locales con los intereses nacionales). El número de representantes no se ajusta a la realidad, existe su representación. No se encuentra debidamente representada la diversidad sociocultural, económica, productiva y geográfica del país. A lo que se suma que la Ley de partidos, como hemos señalado, es el principal mecanismo de perversión de la política peruana que alimenta la mercantilización de la política, se ajusta a la acción de políticos lobistas, cobija la impunidad de políticos corruptos y delincuentes, legitima el caudillismo, ahoga la función de intermediación, castra la formación política de cuadros, anula la participación de ciudadanos probos e impide que los partidos sean organizaciones que procesen demandas, expectativas y proyectos participativos de nación. En suma, el diseño es un anti diseño para desacreditar a los representantes.

Por eso, los congresistas electos son avezados obstructores que pugnan por cristalizar sus intereses y apetitos, blindar a corruptos, protegerse de la Justicia y no dar la talla como representantes. Pese a ello, destaco logros aislados, como las leyes de trata de personas, del régimen laboral agrario, de paridad y alternancia en las listas de candidatos, del acoso contra las mujeres en la vida política, de promoción del libro, de trabajadoras del hogar, de distrito electoral de peruanos en el extranjero, del delito de financiamiento de partidos políticos o la interesante y avanzada ley de empresas de interés colectivo.

Hugo Amanque Chaiña


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