Hugo Amanque Chaiñanoviembre 2, 20205min269

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Hay mujeres y mujeres de toda clase

mas mujeres

Nunca había sido tan difícil para mí, escribir sobre un tema a la vez tan importante como es la representación parlamentaria, pero que, por su laxitud, genera sentimientos encontrados, por que participa cualquier clase de gente en elecciones, en nombre de la ansiada democracia; los aspirantes cada vez son menos trascendentes en su vida personal y/o profesional. Y la tarea se complica más en un contexto de turbulencia política, donde el Congreso de la República, atraviesa una de sus peores crisis de representatividad y legitimidad, de toda su historia republicana.

Arequipa otrora león del sur, integra el Estado unitario y descentralista, reza la Constitución Política del Perú, pero un gobernador taciturno y politiquero en demasía, quiere autoconvencerse que el Gobierno Regional de Arequipa es un estado federado que puede hacer lo que le venga en gana; acompañado de su consorte, que ha sido denunciada por el Ministerio Público por estar repartiendo donaciones de entidades privadas del extranjero, como si fueran de ella misma, pintándola de cuerpo entero, “una arribista más”, que podíamos esperar, tal para cual.

Y ya entrando en escenario, sobre la posibilidad que la consorte del gobernador, haya recibido invitaciones para candidatear al Congreso, que se puede expresar de una persona que tolera y mercantiliza la violencia de su pareja, sacándole el mejor partido, los réditos económicos y políticos que significa ser la consorte del gobernador, ha sido muy pragmática, al negociar las denuncias de maltrato psicológico y físico a la que ha sido sometida por años e innumerables veces, según denuncias de ella misma, además de innumerables testimonios de vecinos, amigos  y familiares de la controversial pareja.

Las mujeres no tendríamos que participar en política porque una ley lo dispone, tendrían que estar desde jovencitas, participando activamente en espacios públicos de la escuela, de la universidad,  expresando ideas en Colegios Profesionales, fortaleciendo instituciones democráticas en sus centros laborales y siendo generadoras de liderazgos positivos; me parece muy contraproducente que obliguen a las organizaciones políticas, llevar mujeres en las listas de candidatos porque, allí estará disculpen el término “cualquier gente”.

Nunca me ha gustado la distinción de género, todo lo contrario, no creo que las mujeres necesitemos un Ministerio de la Mujer, que proteja a la débil y pobre mujer peruana, ese enfoque es lapidador, resulta insultante al esfuerzo, al tesón de millones de mujeres fuertes y valientes, que hemos salido adelante con hijos a cuestas, asumiendo la responsabilidad de ser padres y madres de nuestros hijos;  por eso la participación de la consorte del gobernador resulta ofensiva a la dignidad de la mujer arequipeña, no sólo por su falta de preparación, sin trayectoria profesional alguna, sino por sus carencias personales,  su debilidad emocional, su escala de valores trastocada, ella representa en sí misma, lo que jamás debe ser una mujer,  “la sombra de su marido”.

Cada proceso de elecciones para elegir representantes al Legislativo, se ha convertido en una verdadera tortura para la población, estamos obligados a elegir congresistas del famélico menú que nos ofertan los partidos y organizaciones políticas del medio,  siempre creemos que no pueden ser peores, pero resulta que aparecen sujetos y mujercitas peores que los anteriores, más oportunistas, lobistas, más angurrientos y patanes, que cobran tajada a sus trabajadores, que negocian puestos en el aparato estatal, bueno en fin, mientras no haya reforma política y los requisitos no sean tan elementales como ser peruano de nacimiento y mayor de 25 años, el Congreso seguirá siendo cada vez peor, prevaleciendo el poder económico de quienes se comprarán la curul por 100 o 200 mil dólares.

Liz Huamonte Castro – Magister en Periodismo

Hugo Amanque Chaiña


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