Hugo Amanque Chaiñaseptiembre 7, 202018min1006

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Hay déficit de centros de salud mental y camas en hospitales para atender casos de salud mental afirma psiquiatra, Dr. Juan Zeballos

suicidas

El suicidio es una de las 20 causas de la muerte en el mundo y el Instituto Nacional de Salud reportó que cada año en el país hay más de mil suicidios, registrándose déficit de 150 centros de salud mental en el Perú y 3 en Arequipa. Así lo afirmó el psiquiatra, Dr. Juan Zeballos Rodríguez, Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Goyeneche, quien agregó que también hay déficit de psiquiatras y psicólogos Clínicos y de 150 camas en hospitales de nuestra ciudad, sugiriendo que las autoridades coloquen barreras de seguridad en el Puente Chilina para evitar que dicho lugar siga siendo utilizado por más suicidas en los próximos meses. Reproducimos la entrevista que concedió al Portal Digital Arequipa Misti Press al recordarse el próximo 10 de septiembre el Día de la Prevención Mundial contra el Suicidio.

¿Por qué se instituyó el 10 de septiembre el Día Mundial para la Prevención del Suicidio?

Desde el 2003, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, ha promovido cada 10 de septiembre el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, con el objetivo de concienciar a nivel mundial que el suicidio puede prevenirse.

¿Cómo está definido el suicidio, es una enfermedad o un estado emocional temporal por problemas personales?

El suicidio representa un estado emocional temporal que afecta las capacidades volitivas, afectivas y la conciencia del ser humano.  La OMS define el suicidio como un acto deliberadamente iniciado y realizado por una persona en pleno conocimiento o expectativa de su desenlace fatal. A este respecto, la OMS señala al suicidio como un problema multifactorial, que resulta de una compleja interacción de factores biológicos, genéticos, psicológicos, sociológicos y ambientales.  No obstante, apunta que la prevención y el tratamiento adecuado de la depresión, abuso de alcohol y otras sustancias, así como de quienes han intentado suicidarse, permite la reducción de las tasas de suicidio.

¿Cuáles son las señales o factores de riesgo que los familiares y amigos podemos advertir en los potenciales suicidas?

No siempre puedes saber si alguien cercano a ti está pensando en el suicidio, pero hay algunas señales de alerta que te pueden hacer sospechar:

  • Habla acerca del suicidio, o dices cosas como que «desearía no haber nacido», «quisiera estar muerto», o cosas similares.
  • Intenta obtener medios para hacer efectivo el suicidio.
  • Retraimiento extremo.
  • Cambios de humor.
  • Preocupación por la muerte.
  • Sentir impotencia y desesperanza ante una situación.
  • Abuso de alcohol y drogas.
  • Cambios en la rutina normal.
  • Hacer cosas autodestructivas e imprudentes.
  • Despedirse de las personas como si fuera a ser definitivo.

¿Hay estadísticas confiables a nivel mundial y de nuestro país actualizadas para observar si aumenta o disminuye en los últimos años?

Las estadísticas mundiales nos hablan que la frecuencia de suicidio está en aumento en la mayoría de países. Según datos de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio —IASP, por sus siglas en inglés—, el suicidio se encuentra entre las 20 principales causas de muerte a nivel mundial para personas de todas las edades. Es responsable de más de 800 mil muertes al año, lo que equivale a un suicidio cada 40 segundos o a la pérdida de casi 3000 vidas por día.  Por cada suicidio, aproximadamente 135 personas sufren un dolor intenso o se ven afectadas de alguna manera. Esto equivale a 108 millones de personas al año que están profundamente afectadas por la conducta suicida.  La conducta suicida también incluye a los intentos de suicidio y la ideación suicida. Se estima que por cada suicidio consumado 25 personas han intentado suicidarse y una cifra mucho mayor ha pensado en hacerlo.

En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años. Se estima que a nivel mundial el suicidio supuso el 1,8% de la carga global de morbilidad en 1998, y que en 2020 representará el 2,4% en los países con economías de mercado y en los antiguos países socialistas. Aunque tradicionalmente las mayores tasas de suicidio se han registrado entre los varones de edad avanzada, las tasas entre los jóvenes han ido en aumento hasta el punto de que ahora estos son el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo. Los trastornos mentales (especialmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol) son un importante factor de riesgo de suicidio en Europa y América del Norte; en los países asiáticos, sin embargo, tiene especial importancia la conducta impulsiva.

Perú tiene el Plan de Acción sobre Salud Mental 2015-2020 y una Estrategia Nacional a cargo del MINSA. ¿Qué obligaciones asume el Estado en dicho plan y se está implementando o no en todo el país?

Según la página del MINSA, el Perú sigue el Plan de Acción sobre Salud Mental 2013-2020 de la Organización Mundial de la Salud con el fin de disminuir en un 10% la tasa de suicidio.  Se documenta que el Ministerio de Salud en coordinación con los Ministerios de Educación, Desarrollo Social, Trabajo y otros han venido desarrollando una serie de estrategias multisectoriales para lograr la meta planteada; pero según reportes del Instituto Nacional de Salud Mental, en el año 2019 se reportó un aumento en los casos de suicidio en relación al año 2018. Del 2015 al 2017 se reportaron más de 1000 suicidios anuales en Perú.

Dentro de las acciones que ha realizado el Ministerio de Salud deben destacarse la implementación progresiva de los centros de salud mental comunitario, los cuales brindan la atención de salud mental en la misma comunidad y cuya labor preventivo promocional busca desarrollarse, especialmente en el campo del suicidio; además tenemos la implementación de la línea telefónica 113 y el aplicativo móvil “déjame ayudarte” que se ha trabajado con ESSALUD.

¿Cuenta el país con la suficiente cantidad de centros de tratamientos para estos casos de salud pública?

Existen a nivel nacional déficits evidentes en la cantidad de centros de asistencia de salud mental. Existen varias regiones del país donde no se cuenta con centros de tratamiento en salud mental. En la región Arequipa 4 de las 8 provincias no cuentan con establecimientos de salud mental. Del 2015 al 2020 se implementaron en el Perú 154 centros de salud mental comunitario (11 de ellos en la región Arequipa), se fortalecieron 23 servicios de psiquiatría en hospitales (2 de ellos en la ciudad de Arequipa) y se logró consolidar el funcionamiento de 11 hogares protegidos. Cada centro de salud mental comunitario debe brindar asistencia a una población de 100000 habitantes. Aún falta crearse más de 150 de estos establecimientos de salud a nivel nacional.  En la región Arequipa falta crearse 3 centros comunitarios, además que aún no se han implementado en los existentes los hogares protegidos y los centros de terapia ocupacional.

¿Tenemos la suficiente cantidad de psiquiatras y psicólogos para tratar a los potenciales suicidas?

Existe un déficit evidente de profesionales de la salud mental entre médicos psiquiatras y psicólogos clínicos para lograr una asistencia adecuada, eficiente y eficaz para este grupo poblacional.

En todo el Perú existen cerca de 1000 médicos psiquiatras, 50 de ellos se encuentran en la región Arequipa. Se estima que existen entre 3000 a 4000 psicólogos clínicos en nuestro país.

¿Qué tratamiento o medicamentos utilizan con frecuencia ustedes para tratar estos casos?

En la asistencia del paciente suicida intervienen de manera mancomunada tanto el médico psiquiatra, el médico de familia, el psicólogo clínico, la enfermera con especialidad en salud mental, la asistencia social y el terapeuta ocupacional. La asistencia de salud mental se brinda tanto al paciente como al grupo familiar. Se emplean tratamiento farmacológico y psicoterapéutico; cada uno de estos tratamientos involucra el empleo de distintos fármacos y estrategias de terapia que variaran de acuerdo a las causas que generaron la ideación suicida y los factores que perseveraron la idea y aquellos que lo desencadenaron.

Por su experiencia profesional, ¿Cuáles son las razones que llevan a las personas a intentar suicidarse?

Existen múltiples razones. De acuerdo a la edad del ser humano, se han identificado causas muy bien determinadas que influyen en las conductas suicidas:

  • En los niños y adolescentes, influyen especialmente factores como la historia psiquiátrica familiar, enfermedades mentales, la pérdida de un ser querido, la depresión, aislamiento social, abuso de drogas y alcohol, el fracaso académico y la violencia tipo acoso escolar.
  • Para las mujeres y hombres, jóvenes y adultos, suponen un factor muy importante los problemas en las relaciones de pareja, la violencia doméstica o el estrés en el ámbito de la familia, los problemas económicos, sin olvidar enfermedades mentales, abuso de alcohol y drogas, y entornos familiares problemáticos.
  • En el grupo de edad de las personas mayores cuentan especialmente factores como la depresión, el dolor físico a causa de una enfermedad, el aislamiento social y familiar.

¿Qué pueden hacer los familiares o amigos de personas que están muy angustiados o estresados para ayudarlos y poder reducir sus aflicciones?

Existen varios factores que previenen el suicidio y es allí donde los padres, maestros, amigos, familiares y distintos sectores de la sociedad como las instituciones educativas y los medios de comunicación deben actuar. Crear una red de apoyo es la mejor estrategia para hacer frente a la tendencia al suicidio.  La familia juega un papel principal en la vida de sus integrantes, especialmente en lo que tiene que ver con el desarrollo saludable de su personalidad, como en el apoyo que puede ofrecerle cuando tiene dificultades. El acto suicida se relaciona en muchos casos con vacíos existenciales, sensación de no sentirse querido o valorado, por lo que el desarrollo de una buena comunicación y la confianza familiar pueden permitir que cuando aparezcan ideas suicidas sienta confianza para comunicar sus emociones y sienta el potencial suicida que es escuchado y por ende valorado. Es importante no juzgar la conducta suicida sino brindar apoyo solidario ante la presencia de esta ideación. Recordemos que el paciente suicida tiene un dolor muy grande en su interior y que lo que necesita es sentirse escuchado, valorado y atendido empáticamente son la finalidad de calmar el dolor y reestructurar su cognición en relación al dolor o vacío existencial que tiene

¿Qué datos estadísticos tenemos en Arequipa de este problema y si hay suficientes centros de tratamiento y la cantidad de profesionales?

En la región Arequipa entre el 2016 y 2018 se reportó un promedio de 8-10 suicidios mensuales, encontrándose un aumento de prevalencia anual con un crecimiento de la tasa de suicidios entre el 20 y 30 %. En relación a los centros de comunitarios de salud mental estos podrían coberturar a cerca del 80% de la población si estuvieran adecuadamente implementados con el personal que la ley así lo determina, pero estos aún están en proceso de contar con el personal mínimo para poder llevar a cabo su labor eficientemente.  En relación a los hospitales de la región, tanto los hospitales Honorio Delgado y Goyeneche por parte del MINSA y Carlos Escobedo y Yanahuara por parte de ESSALUD cuentan con personal profesional para la atención de esta población, pero existe un déficit de camas hospitalarias para su adecuada asistencia médica. Se estima que el déficit de camas hospitalarias en salud mental en la región Arequipa seria de 150 camas.

El Puente Chilina sirve para descongestionar el tránsito, pero también en dicha zona en los últimos años se utilizó para más de una docena de suicidios.  ¿Qué aconsejaría usted a las autoridades?

La recomendación va de la mano con situaciones similares que se han visto en muchos otros países en donde se han dado casos de suicidio en puentes: “colocar barreras de seguridad”. El paciente suicida que busca la muerte en un puente es un paciente suicida con características propias que lo llevaran en no desarrollar este acto al no existir el medio idóneo para hacerlo, aunque esta reflexión no llega a cubrir la totalidad de casos de muertes abruptas por suicidios en puentes de gran altitud o estructuras con características similares.

¿Cuál es su recomendación final a las autoridades, sociedad y las familias sobre este tema?

Que el suicidio es un problema de salud mental que no puede seguir siendo obviado por nuestras autoridades y deben de establecerse acciones claras para lograr prevenirlo. Que lamentablemente en medio de una pandemia y al final de esta los casos de suicidio han de aumentar y estas al comienzo de una pandemia de muertes por suicidio secundarias a varios factores: económicos, sociales, fracasos familiares, conflictos personales y secuelas mismas de la infección por COVID 19. Estamos aún a tiempo de salvar muchas vidas humanas pero cada inacción representará no solo una falta de responsabilidad sobre este importante tema sino, lo que es peor, la pérdida de muchas vidas humanas a lo largo de los siguientes 10 años o quizá más.

 

Hugo Amanque Chaiña


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