Hugo Amanque Chaiñajulio 27, 202014min129

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No hubo estrategia para combatir el virus ni liderazgo y urge repotenciar las postas de salud afirmó el Dr. Gustavo Rondón

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El Jefe del Comando COVID 19, Dr. Gustavo Rondón, ante de ser designado en el cargo en el mes de junio fue consultado mediante una entrevista con otros especialistas médicos por nuestro portal Arequipa Misti Press, porqué razones se había incrementado el número de infectados por el virus, pero también qué medidas sugerían para evitar el colapso del sistema de salud en Arequipa que al 27 de julio, superó los 871 fallecidos y más 43 mil casos positivos. Reproducimos la entrevista que no ha perdido actualidad.

Al viernes 19 de junio el número de contagiados por el virus en Arequipa supera los 200 lo que es muy preocupante. ¿Por qué razones se ha elevado tanto los enfermos por el COVID 19 en las últimas semanas y quienes son los corresponsables de este incremento?

La elevación del número de contagiados era de esperarse, porque este virus es altamente transmisible; por lo que debía evitarse la elevación “exponencial”, es decir que el contagio que se iba a producir sea más larvado, que la curva sea más plana, menos pendiente. Peor aún, que el número de personas requirentes de cuidados y tratamientos no vaya a sobrepasar el número de camas para hospitalizar y que de ellos haya un desborde en la implementación de las Unidades de Cuidados Intensivos. La consecuencia lógica, de todo este accionar es el número de muertos, que ya superó los 200. Las medidas tenían que estar orientadas a evitar la transmisibilidad del virus y sabemos todos que el contagio sólo se da de persona a persona. Era evitar que se auto infrinjan al tocar superficies contaminadas. Había que evitar conglomeraciones.

¿Qué errores han cometido los gobernantes y gobernados en Arequipa desde que se inició la pandemia sanitaria?

En primer término, falló la gente; no se extremaron las prevenciones que se tenían que tomar, si las vías de ingreso eran ojos, nariz y boca, había que cubrir todas ellas y eso no se hizo. Era fundamental principalmente al inicio, desde el caso “cero” en la Ciudad. En segundo lugar, falló la estrategia; un comienzo lento, poco técnico, con idas y venidas en cuanto a decisiones, escasa mirada trans-sectorial, es decir todos los sectores y todas las Instituciones tenían que actuar, proyección rápida de nuestros requerimientos en infraestructura, equipamiento para enfrentar la agresividad de la virulencia del COVID.

La gerencia regional de salud debió implementar un plan integral para combatir el virus mortal en Arequipa y al parecer hubo múltiples errores. ¿Qué no se hizo bien desde el sector salud?

No se hizo desde el inicio un trabajo de “la territorialidad”. Es decir, trabajar con cada Distrito para evitar movilizaciones masivas y a grandes distancias y que personas contagiadas vayan diseminando y/o recogiendo el virus desde y para sus hogares. Debió extenderse el “empoderamiento” con la participación activa y responsable de los Alcaldes, y lograr su compromiso, involucramiento, eficacia, eficiencia y efectividad en ellos, desde el principio y en una jurisdicción más manejable.

¿Qué otros errores creen usted que cometió el gerente regional de salud para evitar que la pandemia se desborde y se agudice en las próximas semanas?

El Sector Salud, debió enfocarse en el tercer nivel, es decir en los distritos en las postas y centros de salud y restringir al mínimo el primer nivel de atención en los dos hospitales más grandes de Arequipa. Los centros de salud son los que están más cerca de la gente, pueden vigilar cercanamente el comportamiento del impacto de la pandemia y ejecutar el cerco epidemiológico necesario de su población y eso era lo más adecuado.

¿Cómo evalúa usted el manejo de la pandemia por parte de la máxima autoridad regional de Arequipa?

Un liderazgo, distraído, irresponsable, con escasa reflexión, conocimiento y sensibilidad en lo que se venía peligrosamente para la vida de la gente. Por ejemplo, era vital proporcionar los EPP (Equipos de Protección Personal) para todos los seres humanos expuestos en primera línea al contagio, había que recurrir al mercado local; era, es y será vital la entrega de los mismos, pues más allá de la protección que brindan, son mecanismos de “confianza” para quienes tienen que enfrentar el mal. Creo que también falló la información y comunicación, no sólo como mecanismo de entrega de datos; sino más bien como estrategia de involucramiento de la población, que vaya tomando conciencia del avance peligroso de la Pandemia y sus riesgos de letalidad.

¿Qué correcciones o enmiendas urgentes deberían efectuarse para disminuir el número de contagiados en Arequipa?

Re direccionar lo hecho hasta ahora y que fatalmente nos ha llevado a sobrepasar las dos centenas de fallecidos en la Región. En primer lugar, Activar el I nivel de atención en salud, pero no sólo “encargándole” acciones; sino “repotenciándolo”, dándoles mayores recursos, hasta modernizarlo con equipos y tecnologías de Información y Comunicación para que puedan teleconsultar, teleorientar, telemonitorizar, seguir vía teléfono a cada persona, familia, comunidad. Ahora que no se puede salir mucho de casa, ahora que hay temor de las personas a salir de casa y menos de ir a un establecimiento de salud por el temor de coger el virus, se hace necesarisimo, que los tengamos cerca con estas tecnologías. Que cada Establecimiento de Salud, vía telefónica o plataforma virtual consulte con la IPRESS correspondiente y aclare dudas, valore síntomas, pida opinión especializada, coordine mejor las referencias y contra referencias, etc. Haga seguimiento de sus tratamientos, de enfermedades como la diabetes, las cardíacas y otras. Ya sea monitorizado en sus medicamentos y evolución, es decir sin salir de casa, puede ser visitado, para ser controlado, tratado, e incluso para aplicar vacunas y seguimiento de estrategias sanitarias que no son COVID y que por atender a éste han sido descuidadas y porque no remarcar, olvidadas. En lo personal, ahora que estamos en el “sálvese quien pueda” hay que aconsejar a las personas que usen protectores personales que cubran las tres puertas de ingreso del virus a nuestro organismo: ojos, nariz y boca, y para ello usar viseras faciales que cubran toda la cara, lentes herméticos, mascarillas garantizadas; no cualquier mascarilla, que puede darnos una “falsa protección”. Estas sencillas medidas pueden evitar el viaje del virus de una persona a otra, contagiarla y seguir propagando la infección.

¿Qué recomendaciones concretas le daría a la población para protegerse del virus?

Que pongan en práctica el viejo adagio bíblico “cuídate, que yo te cuidaré” y yo recomendaría cinco mandamientos nuevos para luchar contra el COVID: 1.- No te toques la cara, cúbrela con visera y mascarilla y lávate las manos antes y después de cada procedimiento, y previo a entrar en cercanía con alguien. 2.- No es distanciamiento social, es “distanciamiento físico”; podemos estar vía tecnologías nuevas de información y comunicación socialmente juntos; pero físicamente tenemos que estar a dos metros de distancia de otro ser humano, que amemos o no. 3.- No subas de peso, haz actividad física, aliméntate saludablemente, y usa utensilios “personales” incluso en el hogar. 4.- Toma sol dos veces al día, mañana y tarde, por 20 minutos, necesitamos de los rayos ultravioletas y vitamina D. 5.- Al salir a la calle, mantengan su derecha al caminar por la acera, si eres varón usa pelo corto, sin barba y si eres mujer usa el cabello recogido.

¿Qué lecciones nos está dejando esta pandemia a la sociedad?

Diría, “tremendas”, como lo dijo Terabayashi al inicio de la Pandemia: “el SARS COV 2 ha recordado tres cosas importantes: A la gente, a la ciudadanía, a la población, que con medidas tan simples, como “lavarse las manos” podríamos evitar tantas afecciones fatales en nosotros mismos. Hacerles recordar que “con salud todo, sin salud nada”. A la Humanidad, “cuidarse para cuidar de los demás”, despertar en este mundo individualista, consumista, que la solidaridad es esencial para construir un mundo mejor”.

¿Qué responsabilidad tiene el gobierno nacional en esta crisis sanitaria?

Al Estado, haber desnudado el “abandono” del sector, la falta de atención real de la Salud, el no invertir lo necesario en nuestro sistema salud, que solo paso por exigir “eficiencia” a quienes llevaban adelante el sector; pero con bajísimos recursos, presupuestos de subsistencia (PBI del 3.4 %) y que nos demostró falencia de camas de hospitalización, implementación de unidades de cuidados intensivos en calidad y cantidad suficientes, y lo más importante, el número de recursos humanos para mover el sector (PBI entre 6 al 8%). En Arequipa en concreto, tener autoridades que tengan la humildad de reconocer que requieren del apoyo de otros que pueden ayudarnos y socorrernos en momentos, mejor aún, como el de una Pandemia.

Pero, ¿Cuál es la responsabilidad del gobierno regional de Arequipa en la deficiente infraestructura sanitaria en esta pandemia?

Debieron continuarse las obras que se dejaron en construcción y sólo requerían ponerlas en acción, nos sigue ganando el egoísmo de “si no lo he hecho yo, no sirve; sólo haré, lo que yo creo que es necesario”, y la verdad es que todos, no lo sabemos, ni conocemos todo. Nos falta la humildad de la grandeza, que aparentemente no la han tenido nuestras actuales autoridades regionales. Si se hubieran puesto en acción, los Hospitales de Chala, Camaná y Cotahuasi, que ya tenían completa su infraestructura, equipamiento, solo faltaba personal, y que por la pandemia ya se habrían contratado y completado su fin; estos Establecimiento de Salud ya hubieran estado en operación en nuestras provincias donde el coronavirus empezó a atacar.

En el caso del Hospital Nivel II “Maritza Campos” en el Cono Norte de la Ciudad hubiera sido el símil del Hospital de Ate en Lima y hubiera sido estrenado para pacientes COVID y hubiera ayudado al descongestionamiento del Hospital Regional Honorio Delgado que ya quedó insuficiente para albergar a tanto paciente contagiado que necesita hospitalizarse y proporcionar cuidados intensivos con efectividad. Sugiero repotenciar los Centros de Salud I-4 de La Joya, Tiabaya, Hunter, Mariano Melgar, Zamácola, Ciudad de Dios, Ampliación Paucarpata, Ciudad Blanca, Edificadores Misti y Miraflores. A futuro impulsar el Hospital II-1 de Alto Inclán y el I-4 de Cocachacra en Islay. Si de algo sirve, gestionar que se financien los proyectos del nuevo Hospital Goyeneche y del Laboratorio de Referencia Regional.

 

Hugo Amanque Chaiña


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