Hugo Amanque Chaiñafebrero 23, 20206min204

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El Plebiscito Nacional de Chile

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Más de 14 millones de chilenos deberán sufragar el domingo 26 de abril, quienes deberán definir si se cambia o no la actual Constitución que tiene 129 artículos y que fue aprobada en un polémico plebiscito el 11 de setiembre en 1980 en el gobierno dictatorial de Pinochet que entró en vigencia el 11 de marzo de 1981, la que tuvo más de cuarenta modificaciones en las últimas cuatro décadas. Chile logró su independencia en 1818 y en los 202 años de vida republicana, ese país tuvo 10 Constituciones.

El plebiscito fue una de las principales demandas de la sociedad civil en octubre y noviembre 2019 luego de una rebelión civil que costó la vida de 24 personas que provocó miles de heridos en todo el país, luego que fracasara el incremento de las tarifas del transporte público e hizo retroceder al gobierno en el sinceramiento económico. Los chilenos culparon a los políticos conservadores de la redacción de la actual Constitución que es el origen de las desigualdades sociales en ese país que algunos analistas llegaron a considerar como “modelo neoliberal exitoso” en Sudamérica que redujo al Estado a un rol secundario y concedió ventajas a los grupos económicos en la provisión de los servicios de educación, salud, transportes y pensiones que se encarecieron abusivamente en las últimas décadas.

El Presidente del Consejo Directivo del Servicio Electoral de Chile, Patricio Santamaría, informó que, en el plebiscito del 26 de abril, participaran 14 millones 404 mil 405 electores en las 16 regiones que tiene dicho país. Fueron los ciudadanos y no los políticos chilenosquienes, en diversas movilizaciones y enfrentamientos con las fuerzas del orden, demandaron el cambio de la Constitución. Fue el 21 de octubre del 2019 cuando diversos líderes sociales, artistas y políticos, plantearon la necesidad de implementar una Asamblea Constituyente para salir de la crisis política, económica y social que obligó en el mes de noviembre 2019 a la Asociación Chilena de Municipalidades, efectuar consultas populares que se realizó en diciembre donde se preguntó a los ciudadanos, si estaban de acuerdo o no en la elaboración de una nueva Constitución, siendo el respaldo mayoritario a favor de una nueva Carta Magna.

Ante esta demanda mayoritaria del pueblo mapochino, fue el Ministro del Interior, Gonzalo Blumel, quien anunció la implementación de un proceso para la redacción de una nueva Constitución mediante un Congreso Constituyente previa realización de un Plebiscito ratificatorio. Los partidos políticos se dividieron, ya que unos estaban a favor y otros en contra de una nueva Carta Magna. Fue la presión popular que obligó a la Cámara de Diputados que el 18 de diciembre aprobar la reforma constitucional y al día siguiente hizo lo propio la Cámara de Senadores, promulgándose la Ley 21,200 suscrita por el Presidente Sebastián Piñera el 23 de diciembre del 2019.

Pero, fue el 27 de diciembre cuando el Presidente Piñera firmó el decreto supremo convocando oficialmente al plebiscito donde los ciudadanos chilenos deben responder en dos papeletas las siguientes preguntas. 1.- ¿Quiere usted una nueva Constitucion? Los electores deberán responder “Apruebo” o “Desapruebo”. 2.- ¿Qué tipo de órgano debería redactar la nueva Constitución? La respuesta de los ciudadanos será “Convención Mixta Constitucional”, donde el 50% de la Asamblea estaría conformada por el 50% de constituyentes elegidos en forma directa y 50% por miembros del actual Congreso, o “Convención Constitucional”, donde el 100% de miembros sean constituyentes elegidos por el pueblo.

Diez son los cambios más urgentes que exigen los chilenos de su actual Carta Magna, a quien consideran una “herencia nefasta” de la dictadura pinochetista. Entre ellas las siguientes: 1.- obligar al Estado que sea garante del bienestar social del pueblo, 2.- garantizar que la soberanía recaiga inequívocamente en el pueblo, 3.-definir claramente que el pueblo tiene derecho a la salud pública, 4.- declarar a nivel constitucional el derecho a la educación pública y sin costo, 5.- reformar el sistema tributario y terminar con la desigualdad, 6.- eliminar el concepto de terrorismo para evitar su politización por los gobiernos, 7.- que el Estado garantice pensiones dignas para los trabajadores, 8.- defender los recursos naturales y medioambientales del país, 9.- reconocer a nivel constitucional a los pueblos originarios, 10.- proteger la libertad de expresión y la pluralidad de la prensa.

A pocas semanas del plebiscito, las encuestadoras dieron cuenta de la tendencia del electorado chileno. El Centro de Estudios Públicos publicó que el 67% estaba a favor de una nueva Constitución, mientras que 13% rechaza esa opción. El 44% de los encuestados manifestó que deseaba una Convención Nacional con todos sus miembros electos, en tanto que un 37% desea un Órgano Mixto que incluya a ciudadanos y congresistas. Un 56% estimaba que con nueva Constitución se ayudará a resolver los problemas del país mapochino, mientras que 25% afirmó que no resolverá nada, en tanto que 6% considera que empeorará la situación de ese país.

Hugo Amanque Chaiña


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